Llodio dedicará este año cerca de 130.000 euros a la atención de menores en riesgo de exclusión social. La mayoría recibe ayuda en el centro de día situado en la Herriko Plaza, un servicio creado en 1996 y que atiende a una decena de niños cada año por término medio. Si bien, el volumen de ocupación del complejo depende de las necesidades detectadas por los centros escolares de Llodio y por los servicios sociales.
La gestión del centro de día costará 117.000 euros anuales, que son financiados mayoritariamente por la Diputación alavesa, aunque el Ayuntamiento aporta el 20% de los gastos. Entre el equipo de profesionales se encuentra un educador, un psicólogo y una limpiadora. La gestión del centro se ha adjudicado por dos años a la empresa Haurtzaroa, que se encarga de los programas educativos desde su entrada en funcionamiento.
En general se trata de menores que sufren algún tipo desatención, maltrato familiar, desprotección o marginación. Su integración en el centro les permite mantener el vínculo familiar, tan necesario para ellos, y recuperar los hábitos educativos tanto de los niños como de las familias. Los programas que se desarrollan en el centro inciden especialmente en la formación de los niños y el desarrollo de su personalidad.
El programa incluye actividades que permiten la integración social de los niños. Las intervenciones que realizan los profesionales del centro inciden tanto en los menores como en sus familias.
Durante los periodos extraescolares, los menores trabajan en un ámbito que les permite un desarrollo integral. De forma paralela, los padres reciben formación adecuada para que puedan ejercer las funciones que les corresponden.
Atención domiciliaria
Por otro lado, el Ayuntamiento contratará por otros 12.000 euros el servicio de ayuda a domicilio para menores. En este caso, se trata de atender a los niños y a sus familias en el propio hogar. En esta situación se encuentran tres chavales que reciben una atención personalizada. Los padres reciben apoyo en lo que se refiere a la alimentación, higiene personal y en las relaciones padres-hijos.
Los menores también pueden recibir ayudas municipales a través del programa de ayuda a familias desprotegidas que, por diversas razones, no pueden recibir la renta básica ni las ayudas de emergencia social. En total, el municipio destina 50.000 euros anuales para hacer frente a este tipo de contingencias.