La reconstrucción de Etxezarra -la vieja casona en ruinas donde se dice que el emperador francés Napoleón pernoctó una noche de noviembre de 1808-, impulsada en solitario por el PP, va a dar lugar a una jugosa operación inmobiliaria. La promotora que se hizo con la casa y el jardín que la rodea, en una polémica subasta organizada por el Gabinete Alonso, va a obtener con la operación un beneficio próximo a los 5 millones de euros, según los datos recabados por este periódico. En el solar se construyen 42 apartamentos tutelados para mayores, 19 plazas de garaje, un restaurante-cafetería y un centro social que la firma cederá gratuitamente al barrio.
La operación, ya en marcha, está en manos de la constructora Opacua, una habitual en las obras públicas de la ciudad. Se trata de la misma firma que cobró un sobreprecio total de 1,3 millones de euros a los 24 adjudicatarios de los chalés bioclimáticos de Ibaiondo.
Este asunto ha copado la actualidad municipal en los últimos meses. La oposición, ante los indicios de «irregularidades» presuntamente cometidos por responsables del Departamento municipal de Urbanismo, forzó la creación de una comisión de investigación. Después de meses de trabajo, el grupo de concejales, en las conclusiones provisionales hechas públicas la semana pasada, sostiene que Opacua cobró de forma anómala un sobreprecio a los compradores de las casas «con el beneplácito» del Gabinete del PP, que lo rechaza de plano.
La empresa, que también ha ejecutado otras importantes obras públicas para la Administración municipal en la era Alonso -como la modernización del paseo de Fray de Francisco o el túnel del Bulevar Sur- se hizo con la casa y el solar anexo en 2006 por un total de 840.000 euros, IVA incluido. Sorprendentemente fue la única constructora que pujó en la subasta convocada por Alonso, en cuyas bases no se hacía mención expresa a que la reconstrucción del edificio -calificado como equipamiento genérico- podía dar lugar a una promoción de apartamentos tutelados. Sólo se indicaba la obligatoriedad de disponer de ciertos servicios sociales y de zonas de uso abierto al barrio.
Opacua en solitario
Donde otras promotoras sólo vieron una casa en ruinas de difícil rentabilidad en el mercado, Opacua encontró un prometedor negocio. Sus profesionales elaboraron un proyecto que permitía multiplicar la inversión con la construcción, junto a la casona del siglo XVIII, de un edificio moderno de 42 pisos para personas mayores y una veintena de plazas de garaje. En el interior del viejo caserón, una vez rehabilitado, la constructora cumplía con la exigencia municipal de ubicar salas multiusos abiertas a los vecinos del barrio y un restaurante-cafetería de acceso público.
Los técnicos de Urbanismo no pusieron pegas al plan de la promotora, dado que las viviendas tuteladas pueden construirse en suelo calificado como equipamiento, donde está prohibido edificar pisos normales. Pese a que este suelo no residencial es mucho más barato -los 840.000 euros de Etxezarra son un ejemplo-, los pisos tutelados se venden a precios similares a los de las casas libres, lo que multiplica el margen de beneficio.
Según los datos recopilados por EL CORREO, Opacua puede obtener con la operación un beneficio neto próximo a los 5 millones de euros. La empresa se ha gastado 724.000 euros -833.000, IVA incluido- en la compra del solar. La construcción del nuevo inmueble de pisos tutelados y garajes, más la rehabilitación de la vieja casona para centro social y cafetería-restaurante, le supondrá un desembolso de otros 4,6 millones de euros, según los datos facilitados por la propia empresa a la 'Gaceta municipal'. En total, pues, un gasto de unos 5,5 millones de euros.
Los ingresos previstos son sensiblemente superiores. Y es que cada apartamento -de entre 40 y 49 metros cuadrados- se venderá a precios récord, nunca alcanzados antes por los pisos tutelados en Vitoria. Saldrán a «entre 225.000 y 240.000 euros», según la agencia inmobiliaria que centraliza la demanda. Ello arroja una recaudación que ronda los 10 millones de euros, sin contar el dinero que se embolsará con la venta de los 19 garajes con bodega que se habilitarán debajo del edificio 'moderno', anexo a la casona y del que ya se han levantado dos de sus cuatro plantas.
Cambio de normativa
La oposición intentó paralizar en diferentes ocasiones el proceso de venta de Etxezarra, que sólo defendió el PP. Fue sin éxito. En julio del pasado año, los socialistas estimaron el beneficio para el promotor en 5 millones de euros, una cifra que ahora parece confirmarse.
La polémica proliferación de pisos tutelados en Vitoria -en concreto en Lakua, Salburua, la plaza de toros e incluso en la zona industrial- movilizó a finales de 2006 al Departamento vasco de Vivienda. Al final, la consejería de Javier Madrazo, líder de EB, decidió modificar la normativa para impedir nuevas operaciones. Eso sí, las promociones que poseían licencia con anterioridad al cambio, como la de Etxezarra, siguen adelante.