La Casa de Napoleón, una vez rehabilitada, acogerá un salón multiusos de doble altura que quedará para uso de la asociación vecinal de Ariznabarra. Es un requisito que venía obligado en las bases de la subasta ganada por Opacua, redactadas así para garantizar al menos un resquicio de «uso social» para un edificio que el barrio había demandado durante años.
El inmueble antiguo, cuya fachada se ha de respetar, albergará también una cafetería, una unidad médica y otros servicios vinculados directamente con el edificio anexo de apartamentos tutelados. Entre ellos, un gimnasio-fisioterapia y una hemeroteca.