En diciembre de 2005, Floren Bilbao acudía a la terapia de la Asociación contra el Cáncer y se prestó a contar a EL CORREO sus primeros quince días como ex fumador. Casi año y medio después le ha ganado la batalla a la adicción. «Dejar el tabaco es quitarte una angustia de encima», proclama.
-Hace año y medio, dijo que no le parecía tan difícil dejar de fumar. ¿De verdad le ha resultado fácil?
-Los días previos a dejarlo son peores. Estás intranquilo, pensando si podrás conseguirlo o no.
-¿En todo este tiempo no ha caído ni una vez?
-Ni una. Es que si caigo una vez, vuelvo a fumar.
-¿Siente que le ha merecido la pena dejar de fumar?
-Desde luego. Dejar el tabaco es quitarte una angustia de encima.
-Explíquese.
-Ya no tengo aquella angustia de ir a un sitio en el que no se puede fumar y estar todo el tiempo pensando en lo mismo, o pasarte la vida buscando estancos o bares por la noche, porque te faltan cigarrillos para la mañana siguiente. Dejar de tener ese agobio es estupendo.
-¿Ha notado beneficios físicos?
-No toso como antes, no me canso. La 'caja' funciona mucho mejor. Se vive mucho mejor que fumando.
-¿Le ayudaron los cursos de la Asociación contra el Cáncer?
-Yo estaba muy mentalizado, pero estar con otra gente en tu misma situación viene muy bien.
-¿Sabe cuanto lleva ahorrado?
-No, pero multiplique: 90 euros al mes.