Al límite de sus posibilidades. La catedral de Santa María, uno de los grandes alicientes para quienes se acercan a conocer Vitoria en los últimos tiempos, ha sumado 5.000 visitantes la pasada Semana Santa. Pero no ha batido ningún récord. El templo en restauración lleva dos o tres años con cifras de afluencia similares en estas fechas. «Es materialmente imposible superarlas. Hemos duplicado, e incluso triplicado en algunos momentos, el número de personas por grupo y hemos organizado visitas cada cuarto de hora, cuando lo normal es hacerlo cada 30 minutos. No tenemos margen para más», explica el gerente de la Fundación Santa María, Gonzalo Arroita. «Otro millar de personas han recorrido el tramo de las murallas abiertas al público», añade.
La catedral ha superado ya el medio millón de visitantes desde que se abriera al público y ha recibido a otros 23.000 el pasado trimestre, entre el 1 de enero y el 31 de marzo. «Hasta final de año tenemos ya otras 15.000 visitas reservadas», avanza Arroita.