El alavés barre para casa. Esto es, al menos, lo que se deduce tras comprobar en los mercados cómo el precio del perretxiko de la tierra, manjar estrella para las fiestas de San Prudencio, se cotiza en las plazas de la capital a 70 euros el kilo, frente a los 50 que cuestan el navarro o el burgalés.
«Es una tontería, pero la gente sigue prefiriendo el perretxiko de aquí. Y, como hay poco, está más caro que el que llega de otras zonas de Navarra y Burgos, de excelente calidad», explicaba ayer Santi, el responsable de Quesos Rosa Mari, en la plaza de Abastos. Y es que, caprichos de paladares sibaritas aparte, tanto los vendedores como los propios recolectores coinciden en señalar la «buena calidad» de las setas que, según anticipa Félix Barcina, «a partir de ahora comenzarán a salir en abundancia».
¿La razón? Como casi siempre hay que buscarla en la meteorología. «Los perretxikos necesitan un tiempo 'mimoso', húmedo y templado, y ahora que las temperaturas están subiendo es la mejor época para que salgan», expone Barcina. «De hecho -añade-, cuando hay sol se esconden pero en cuanto huelen a humedad brotan enseguida».
Las frías temperaturas de marzo -copiosa nevada incluida- explican pues que su recolección en Álava, al menos de momento, esté siendo digna de la mejor picaresca. «Para dar con ellos -confiesa Barcina- hay que estar atento al olfato -los delata su olor- y a la vista, porque crecen en hierba muy fresca».
Buenas ventas
A pesar de los consejos, la mayoría sigue prefiriendo hacer acopio de su puñado de perretxikos en el mercado, donde ayer el codiciado manjar volvió a ser, como es costumbre a estas alturas del calendario, un producto obligado en la cesta de la compra. «Este año están bastante asequibles. Poca gente comprará un kilo y un puñadito para un revuelto se puede pagar sin ningún problema. Además, ¿qué es un San Prudencio sin un buen revuelto que llevarse a la boca?», se preguntaba Mari Carmen Muñoz, después de hacerse con su ración.
Más remolones se presentan este año los otros 'santos' gastronómicos de estas fechas, los caracoles. Ayer, de hecho, faltaron a su cita con el mercado, aunque se espera que la próxima semana estén ya presentes.