Los 'cochazos' han dejado de ser ya una anécdota en las calles de Vitoria para convertirse en algo bastante habitual. Es algo que se aprecia en las carreteras de la ciudad y que también se confirma en los datos estadísticos. Según el Instituto de Estudios de Automoción, dependiente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC), los vehículos de gama alta suponen ya el 25% de las nuevas matriculaciones en Álava. Traducido a números absolutos significa que, el año pasado, fueron casi 2.500 los alaveses que desembolsaron a tocateja o con un crédito más de 36.000 euros para hacerse con un nuevo automóvil.
El creciente gusto por la gran potencia, los salpicaderos de madera, los asientos de piel fina, las llantas exclusivas, los equipos de sonido de alta fidelidad y multitud de pequeños detalles al alcance de unos pocos tiene su reflejo en el padrón fiscal del Ayuntamiento de Vitoria. En 2002, 561 ciudadanos abonaron el impuesto de circulación más caro, es decir, el establecido para los 'supercoches' de más de 20 caballos fiscales. En 2005, la cifra de propietarios era ya de 864.
«En Álava siempre ha habido buenos coches de importación. No hay más que fijarse en los taxis de Vitoria y compararlos con los de otras ciudades. Es un parque de una calidad enorme, la diferencia es brutal», comenta Juan Carlos San Vicente, gerente del concesionario Ondo, que comercializa las marcas Mercedes y Mitsubishi. «El usuario de a pie también entiende de coches. Por ello, si no puede pagarse un buen automóvil con dinero contante pero tiene capacidad para meterse en un crédito, lo hace», añade San Vicente. Su colega de Toyota Autocentro Armentia, Óscar Uzquiano, apunta a la «elevada renta per cápita» del territorio para explicar que uno de cada cuatro coches vendidos en 2006 sea de gama alta.
De esos cerca de 2.500 vehículos de estas características, un 10% son «exclusivísimos». Tanto que su precio rebasa fácilmente los 60.000 euros, e, incluso, los 90.000 euros. En este grupo se engloban los 38 automóviles incluidos por ANFAC en el segmento deportivo alto, las 41 berlinas de lujo o los 168 impresionantes todoterreno, superequipados para que la conducción por carretera resulte un placer.
Profesionales sin hipoteca
¿Cuál es el perfil del comprador de un vehículo de estas características? Juan Carlos San Vicente y Óscar Uzquiano coinciden en el análisis. Los coches de gama alta -aquellos cuyo precio se sitúa entre 36.000 y 60.000 euros- suelen ser adquiridos por profesionales independientes o pequeños empresarios que, casi siempre, lo financian. «Normalmente no lo pagan al contado porque no les conviene fiscalmente ya que figura a nombre de las empresas», señala el primero.
A este grupo, Uzquiano añade el de una pareja de empleados por cuenta ajena «con buenos salarios y sin cargas hipotecarias, que quiere tener un buen vehículo». En ambos casos, la edad media se sitúa entre los 45 y los 55 años.
¿Quiénes son los alaveses que conducen vehículos de más de 60.000 euros? No hay dudas. «Los grandes empresarios, sobre todo, de la construcción». En este sector hay que buscar a los dueños de los dos que Ferrari matriculados en Álava en 2006 o un exclusivo modelo de Aston Martin, dos marcas cuya cotización está por encima 117.000 euros, además de dos Cadillac, cuatro Porsches y 22 Jaguar. «¿El coche más caro que ha vendido?»: «Un Mercedes S500, de más de 150.000 euros». «Un Toyota HDJ 100 de 102.000 euros». Ni San Vicente ni Uzquiano recuerdan la identidad de los dueños.