La primera piedra de la nueva sede que la Fundación Sancho el Sabio, la biblioteca más importante sobre la historia y la cultura vasca, se colocará el próximo mes de mayo en el exterior del convento de Betoño. La Caja Vital, promotora del plan, y Gerens, la ingeniería que ha contratado para gestionar la construcción del proyecto, estudian las propuestas de ocho empresas que han aceptado concurrir al concurso para materializar la primera de las dos fases del edificio.
La firma que se haga con la adjudicación se encargará de efectuar el movimiento de tierras y de levantar la estructura de la nueva sede. «En definitiva, dejará listo el cascarón», resume Roberto Ercilla quien, junto a Miguel Ángel Blanco, ha diseñado una especie de urna rectangular. Se trata de una caja de cristal que envolverá el edificio situado en el extremo sur del convento de Betoño, y compuesto por un claustro y una capilla. Durante años, la congregación de las Carmelitas enterraba allí a las hermanas fallecidas.
El inmueble llamado a acoger el exclusivo centro de documentación se situará frente al revolucionario complejo cultural que albergará el edificio religioso. Eso sí, lo hará bastante antes, a mediados del 2007. A partir de entonces, la Fundación disfrutará de la luminosa urna. En realidad, una doble capa de vidrio separada tres metros del viejo inmueble, que preservará incluso su tejado.
El prisma también se mete tres metros hacia abajo hasta abrir un foso de luz en el sótano. Es en esa planta, de unos 1.650 metros cuadrados, donde se ubicará el corazón del centro de documentación. Este es, el almacén para los fondos, las salas técnicas y de investigación, y una amplia zona pública de consulta. En su área central, sobre los cimientos del edificio, se habilitará un pequeño salón de conferencias. Arriba, en la planta baja, se situarán la recepción y la dirección. El claustro servirá de lugar de exposiciones y la capilla, de acceso al sótano.
Palacio Zulueta
Una vez que culmine este proyecto, valorado en tres millones de euros, el palacio de Zulueta -sede actual de la fundación- quedará sin uso. La casona fue devuelta por la Vital al Ayuntamiento hace más de un año. Entonces, la entidad financiera obtuvo el solar de Betoño y otro en Lakua para equipamientos a cambio de 2,6 millones y de dejar libre el palacio. El Gabinete Alonso pretendía incluirlo en el fallido proyecto del palacio de la música diseñado por Juan Navarro Baldeweg para Castilla Sur.