Los vitorianos están a apenas un mes de enfrentarse con la cita fiscal más fatídica del año, en la que no es posible que salga a devolver. La campaña de cobro del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) arrancará el próximo 15 de mayo. Las familias soportarán esta vez un recibo medio de 278 euros, después de haber experimentado un incremento del 4,5% respecto al año anterior. Eso sí, la subida es la menor desde la revisión catastral -el llamado 'catastrazo'- de 2004.
La maquinaria municipal ya se ha puesto en marcha para hacer llegar a los vitorianos los más de 200.000 recibos que se emitirán este año. De ellos, cerca de 95.000 corresponden a viviendas, mientras que el resto son garajes, trasteros y otras propiedades sujetas a cotización. Las arcas del Consistorio recibirán más de 30 millones de euros, que convierten al IBI en la principal fuente de financiación -vía impuestos- de la Administración local.
El aumento del recibo será el más moderado desde 2004. En aquel año, la revisión catastral disparó el valor fiscal de las viviendas y los grupos políticos del Ayuntamiento tuvieron que forjar un acuerdo para suavizar el crecimiento de la cuota, que amenazaba con incrementarse en un 42%, lo que hubiera sido difícilmente asumible para las economías más débiles. Los partidos -menos el PNV- forjaron un acuerdo para establecer subidas sucesivas de em torno al 10% anual hasta 2012.
Fraccionado
El pacto se rompió el pasado otoño. PNV, EB y EA articularon una nueva mayoría -gracias a la abstención socialista- que apostó por rebajar este año la cuantía del impuesto. La subida se estableció en un 4,58% -la mitad de lo que marcaba el acuerdo anterior-. Ello dejó la factura media en 278 euros por casa, 12 euros más que el año pasado. Aunque, como es sabido, cada uno pagará en función de la vivienda que posee, su ubicación y su superficie.
Al igual que en años anteriores, los vitorianos podrán hacer más llevadero el pago si se acogen a la posibilidad de fraccionar la cuota. El Ayuntamiento permitirá de nuevo que el recibo se abone en dos, tres o seis plazos. Sólo hay que solicitarlo en las oficinas municipales y domiciliar el pago a través de la sucursal bancaria.
Un tercio de las familias, además, disfrutará de las bonificaciones previstas para aminorar la subida contemplada para este año. El aumento se mitigará entre el 40% y el 99% para aquellos hogares con rentas anuales inferiores a 18.000 euros.