Una Vitoria vertebrada por carriles para bicis y patines donde el ciudadano se olvide el coche en casa y respire menos contaminación. Es la ciudad dibujada por diversos colectivos sociales y vecinos en un documento denominado pacto por la movilidad sostenible. El informe, que cuenta ya con el plácet del Ayuntamiento -el alcalde Alfonso Alonso lo firmó ayer en Villasuso-, ha sido posible tras un año de deliberaciones y dos borradores de conclusiones.
Este grupo de trabajo demanda un incremento del peso de la bicicleta en la ciudad, al tiempo que apuesta por potenciar el uso del patín o de cualquier medio no motorizado. De hecho, va más allá y aconseja que en las ordenanzas municipales se incluya una autorización expresa «del uso de patines como medio de transporte equiparable a la bicicleta».
También será necesario llevar a cabo una campaña institucional de promoción en la que se fomente el uso de estos modos de desplazamiento por la ciudad. Se trata de «informar, sensibilizar y concienciar a los ciudadanos sobre los valores y objetivos establecidos en este pacto», recalca el informe.
Los autores del documento, que consta de diez páginas, se muestran especialmente críticos en materia de contaminación atmosférica y ruido. Para paliar sus efectos nocivos en la salud, sugieren el uso de pavimentos antirruido y carburantes menos agresivos con el medio ambiente, al tiempo que instan al control de los tubos de escape de todos los vehículos, «con especial atención a las motocicletas».
Tranvía y peatones
La llegada del metro ligero a Vitoria no pasa inadvertida para los autores del pacto por la movilidad. Defienden una coordinación entre el tranvía y los autobuses urbanos, que sería articulada por un consorcio del que formarían parte Euskotren y Tuvisa, las empresas que gestionan esos dos medios. «Contemplar el transporte de bicicletas, patinadores y otros medios de locomoción no motorizados en los transportes públicos», concluye.
El pacto apuesta de manera decidida por el peatón, para el que piden más espacio público y de mayor calidad. Proponen crear una red funcional, segura y accesible de itinerarios peatonales con continuidad a nivel de acera que se apoye en las zonas verdes y que interconecte los barrios. Asimismo, sería preciso «delimitar una anchura mínima de aceras sin obstáculos», sugiere el documento.