El detonante de este nuevo caos en la red metropolitana de carreteras fue esta vez un accidente en el desmontaje de la pasasela peatonal instalada sobre la autopista hace sólo un mes a la altura de Basurto. El arco del puente, fisurado desde el viernes por un problema ocurrido durante su transporte, se partió cuando era retirado por las grúas, lo que obligó a restringir el tráfico por seguridad.
Al parecer, el arco llegó 'tocado' a Bilbao tras un calamitoso traslado desde Huesca que pudo agrietar su tronco de hormigón. Debido a la magnitud del problema, la concejalía de Obras y Servicios decidió retirarlo de inmediato y eligió la noche de una jornada de labor en vez de hacerlo el fin de semana, cuando se puede capear mejor un imprevisto.
El desmontaje estaba minutado, de 23.00 a 6.00 horas. Pero en el último momento, «cuando todo parecía ir bien», la pieza se rompió. Los técnicos apuntaron que el remolque no soportó el peso del primer apoyo, se hundió y alteró el equilibrio del resto del arco, de 50 toneladas y suspendido a dos metros de altura por la grúa. 'Crack'.