El habitual colapso circulatorio del cruce de América Latina en las horas punta va a ser una minucia comparado con lo que se avecina. El avance de las obras del tranvía en este punto -donde se enlazarán los ramales de Abetxuko y de Lakua- obligará a desviarse y provocará diversas molestias a miles de conductores que atraviesan cada jornada la conflictiva glorieta. «Vamos a tratar de minimizar el impacto, pero evitarlo es imposible, como en cualquier obra pública», señala un portavoz de Euskal Trenbide Sarea, la sociedad del Gobierno vasco que ejecuta los trabajos del metro ligero.
A partir del 3 de mayo, según las últimas previsiones, los trabajos del tranvía ocuparán casi la totalidad de los tres carriles del bulevar de Eukal Herria en sentido a América Latina. Con el objetivo de mantener el tráfico en esa dirección, la empresa que ejecuta las obras ha debido reconfigurar por completo la sección de la vía. En concreto, han ocupado parte de la mediana y de las aceras para ganar espacio para nuevos carriles. «Vamos a intentar que no se pierda más de un carril por sentido», agregaron las mismas fuentes.
Con esta configuración, el atasco está garantizado. Durante una jornada normal, cerca de 60.000 conductores atraviesan la glorieta, la que más tráfico concita de toda la ciudad. Las retenciones son ya habituales en las horas punta, de entrada y salida del trabajo. La rotonda ya acogió otras obras de envergadura a finales del año 2005, cuando hubo que cerrar el tráfico en varias direcciones para colocar un gran colector subterráneo. Los atascos fueron monumentales y se extendieron a las rutas alternativas de Lakua y Txagorritxu.
La previsión es que a lo largo del mes de junio se vuelvan a modificar el sentido de accesos a la glorieta, que ya adoptará una configuración permanente hasta el final de los trabajos del tranvía.
«Estamos en continua colaboración con el Ayuntamiento, lo que permitirá que los inconvenientes no sean tan graves», admitió a Punto Radio el responsable de la sociedad gubernamental, Javier Carlos de Bergara.
«A buen ritmo»
En otro orden de cosas, las obras del tranvía avanzan a «buen ritmo» en los ramales de Lakua y el centro, mientras que el de Abetxuko sigue aún sin salir a licitación. «No será un problema en materia de plazos», indicó De Bergara. Y es que la decisión de los residentes de Abetxuko de rechazar que el metro ligero llegue hasta el centro del barrio «ahorrará dos meses» al plazo previsto de obras en este ramal.
Según los planes de Euskal Trenbide Sareak, para La Blanca «tendremos ya instaladas las primeras bases de los andenes y de las paradas». Antes, en junio, «coincidiendo con la colocación de la tierra para los jardines y zonas verdes, comenzarán a instalarse las arquetas, las bases de las catenarias y las conexiones semafóricas y de seguridad», avanzó el representante de la sociedad pública.