A punto de cumplirse 70 años desde que aviones de la Legión Cóndor alemana bombardeasen Gernika, el Gobierno vasco exigió ayer al Ejecutivo presidido por José Luis Rodríguez Zapatero que pida «perdón» por esta acción de «índole ejemplarizante» contra «el pueblo vasco por su resistencia al fascismo», y por «todos los crímenes cometidos en el nombre de España». El Gabinete de Juan José Ibarretxe considera que se trataría de un «gesto» que «se nos debe» a la villa foral, a Euskadi y «a la propia sociedad española». Los socialistas calificaron esta iniciativa de «disparate».
La solicitud formulada ayer de forma solemne por la portavoz, Miren Azkarate, no es nueva. Ya el pasado año presentó una reclamación muy similar. Entonces lo hizo en la propia localidad vizcaína, en un acto en recuerdo del periodista sudafricano George Lowter Steer, que con sus crónicas en 'The Times' y 'The New York Times' dio a conocer al mundo lo sucedido en Gernika. En presencia de uno de los hijos del redactor, Azkarate planteó que el Gobierno español -«que representa la legitimidad que rompió Franco»- pidiese «perdón».
El Ejecutivo vasco quiso dar ayer un matiz aún más institucional a su nueva reclamación. Miren Azkarate compareció tras el habitual Consejo de Gobierno de los martes y leyó un comunicado de poco más de tres folios. Pero, además, si el año pasado la lectura del texto tuvo un marcado carácter emocional, en esta ocasión adquirió un tono más simbólico por dos motivos. Por un lado, sólo hace tres días que se celebró en el Palacio Euskalduna de Bilbao el homenaje a las víctimas de ETA. Por otro, mañana se conmemora el 70 aniversario del bombardeo con un acto en la Casa de Juntas con la presencia de medio centenar de alcaldes de diversas localidades de todo el mundo a los que hoy irá recibiendo el propio lehendakari Ibarretxe.
La portavoz del Ejecutivo autónomo recordó ante los periodistas que «los aviones de la Legión Cóndor a las órdenes de Franco» quisieron «arrasar moralmente Gernika y Euskadi», y calificó el bombardeo de acción «experimental» contra «el pueblo vasco». Para Azkarate, los «autores e inductores de aquel crimen» nunca han reconocido su responsabilidad.
Como hizo el año pasado, se refirió a unas palabras pronunciadas en 1997 por el entonces presidente alemán, Roman Herzog, quien admitió «expresamente la culpa de los aviones alemanes involucrados». «Un reconocimiento que hasta el presente no ha tenido parangón en el Estado español», afirmó ayer la también consejera de Cultura.
En su opinión, ese «gesto» sigue pendiente. Azkarate se dirigió de forma directa al Ejecutivo de Zapatero, «heredero de aquel Gobierno legítimo de la República», que tiene «toda la legitimidad democrática para condenar la dictadura franquista» y para «pedir perdón por todos los crímenes cometidos en nombre de España».
En este contexto, advirtió que el tripartito seguirá exigiendo el traslado del 'Guernica' de Picasso a Euskadi y anunció que, mañana, los delegados del Gobierno vasco en diferentes ciudades de Europa y América leerán una declaración en recuerdo a todas las víctimas del bombardeo.
Guerra civil
La reacción de los socialistas no se hizo esperar. La parlamentaria y miembro de la ejecutiva del PSE-EE Isabel Celaá calificó de «disparate político e histórico de primera magnitud» la iniciativa del Ejecutivo autónomo. «Si el Gobierno de Franco siguiera lamentablemente al frente de España, sí tendría que pedir perdón», recalcó.
En su opinión, Ibarretxe intenta «hacer parecer» que el bombardeo «fue fruto de una guerra entre españoles y vascos. Eso no fue así, fue fruto lamentable de una guerra civil». Celaá insistió en que fue un conflicto «entre españoles contra españoles, entre vascos contra vascos», y recordó que hubo vascos «que apoyaron y lucharon con Franco». De forma tajante preguntó «cómo va a pedir Zapatero perdón por una cosa que hizo Franco». Asimismo, mencionó el proyecto de Ley de Memoria Histórica recientemente consensuado con IU para dejar «claro que si algo hace el Gobierno de España es declarar nulos de pleno derecho todos los horrores de la época franquista».