El Ayuntamiento de Llodio ha reforzado con nueve personas más las brigadas de mantenimiento urbano y de edificios con la incorporación del personal que hasta el mes de noviembre se ocupaba de la recogida de basuras. La subcontratación del servicio por parte de la Cuadrilla para realizar el trabajo a nivel comarcal, ha permitido liberar trabajadores de la plantillas municipal para otras funciones. El objetivo es «que haya una respuesta rápida a las labores de mantenimiento por parte de las brigadas», según explicó ayer el portavoz municipal, Hernando Lacalle.
Desde hace unos días, están trabajando tres equipos con dos personas cada uno en el mantenimiento de edificios. La reorganización ha permitido reforzar este servicio con dos grupos que se han añadido al que ya existía. En total, seis personas se encargan de mantener las instalaciones deportivas, centros educativos y el resto de edificios de titularidad municipal.
La brigada de mantenimiento urbano está integrada por otras dos personas, un oficial y un peón, como el resto de los equipos. Ellos se ocupan de reponer baldosas, arreglar farolas, volver a colocar tapas de alcantarilla rotas o reparar barandillas. Se trata de responder a las peticiones que formulan los vecinos al Ayuntamiento y que no exigen grandes intervenciones. Sus últimas actuaciones se han visto en la Avenida Zumalakarregi, donde han arreglado las zonas en las que las baldosas y el bidegorri se encontraban más deteriorados. La brigada de albañiles está integrada por seis operarios, que se han dividido en tres grupos. Además hay ocho operarios de apoyo para realizar trabajos de jardinería, fontanería o las que sean necesarias en cada momento.
Equipamiento
A la reorganización del personal, se añade el programa de formación diseñado para estos operarios que recibirán un adiestramiento específico para las tareas que deben realizar.
Para dotar de más efectividad a estos grupos, el Ayuntamiento ha previsto una inversión de 90.000 euros en la adquisición de cinco nuevos vehículos para que puedan desplazarse tanto los trabajadores como el material que necesitan para realizar sus intervenciones.