Diez empresas aspiran a construir el polémico parking subterráneo de Renfe, un plan impulsado por el PP y que tiene en contra a todos los grupos de la oposición al no compartir la ubicación elegida por el alcalde Alfonso Alonso. Las firmas aspirantes apuestan por construir tres plantas de aparcamiento, tal y como establecía el pliego de condiciones, mientras que sólo una se decanta por excavar cuatro pisos en el subsuelo. Las plazas ofertadas oscilan entre las 280 y las 349.
La mayoría de las empresas acuden al concurso agrupadas debido a la envergadura de los trabajos, que se acometerán por fases para poder dejar operativa la plaza. «Hay un flujo de pasajeros que acuden a la estación de Renfe y también un continuo servicio de paquetería. Por ello, no se puede cerrar todo ese espacio de una vez», recordó Jorge Ibarrondo, concejal de Urbanismo.
Los proyectos reservan las dos primeras plantas del aparcamiento para plazas en rotación, mientras que la tercera se destinará a alquiler. Los comerciantes gozarán de descuentos para atraer a los clientes hasta el centro. Además, en todos los casos se contempla la posibilidad de que estacionen motos, al igual que bicicletas.
Las diez empresas también han hecho llegar al Consistorio su oferta en cuanto a tarifas y el canon que deberán destinar a las arcas municipales sobre los ingresos obtenidos, un porcentaje que asciende conforme pasan los años. Así, el precio de una hora de aparcamiento se mueve entre 1,579 y 2,147 euros. La tarifa mensual puede llegar a los 140 euros -la mínima es de 90 euros- y el canon varía entre el 2% y el 4% de los ingresos.
Además, el proyecto que resulte elegido deberá acometer la urbanización integral del entorno de la estación, que se convertirá en una zona peatonal. Farolas de diseño, estanques, pérgolas, fuentes o superficies cubiertas son algunos de los elementos que proponen las firmas. Una apuesta, incluso, por cubrir con unas bóvedas de cristal las rampas de salida y entrada al parking.
Primavera de 2009
El Ayuntamiento quiere adjudicar el proyecto en mayo, antes de las elecciones, pese a no contar con el apoyo de ningún grupo municipal. La primera fase de las obras comenzaría a final de año. La conclusión está prevista para primavera de 2009.
El equipo de gobierno del PP justifica la construcción del parking de Renfe ante «la demanda vecinal y comercial. Hacerlo en ese lugar permitirá, una vez realizado el soterramiento, desviar el tráfico del centro ya que los vehículos accederán al aparcanmiento por el sur de la ciudad», asegura Ibarrondo.