El comienzo del partido estuvo lleno de ritmo. Los dos equipos salieron decididos y al Athletic, sobre todo, le convenía este tipo de juego: con una gran presión en el centro del campo, sin dejar espacios al rival, y buscando la portería contraria sin miedo. Eso, en principio, lo hizo bastante bien, pero en la primera llegada del Real Madrid, en un golpe franco, llegó el primer varapalo.
El Athletic siguió utilizando el mismo guión. Llegaba al área del Real Madrid con insistencia y peligro, pero no tardó en caer el segundo gol del Madrid, que culminó Van Nistelrooy tras una buena jugada colectiva.
A partir de ahí todo cambió. El Athletic seguía apareciendo por el área contraria, pero, poco a poco, el cuadro blanco empezó a sentirse más cómodo sobre el terreno de juego. Y así, con la moral tocada, se llegó al descanso.
El tercer gol del Madrid, al comienzo de la segunda mitad, sentenció completamente el choque. El Athletic hizo cambios, metió gente arriba para jugar más directo. Pero los de Capello ya se sentían muy a gusto sobre el campo, con mucha confianza, y no tenían problemas para manejar el partido. Así, hasta que llegó el gol de Llorente. El Athletic lo siguió intentando. Pero se veía que el Madrid podía ampliar su diferencia en el marcador en cualquier momento. Algo que quedó de manifiesto con el tanto de Guti, en el que arrancó completamente solo. En esas acciones, aunque el equipo esté volcado sobre la portería contraria, siempre debe haber un defensor cubriendo al hombre libre. Es una jugada que se ha repetido más veces, ayer mismo con otra jugada de Higuaín, y que se debe mejorar.
REFERENCIA EN ATAQUE
Urzaiz y Yeste
El Athletic ha trabajado mucho, pero creo que le ha faltado una referencia en ataque. Con las llegadas que se han hecho, tener una referencia ofensiva hubiese ayudado mucho a su juego. La calidad de Yeste y Urzaiz, en este sentido, hubiese sido muy útil para el Athletic.
En defensa, la situación es conocida. Necesitamos volver a los inicios de la época Mané. Se trata de un asunto de confianza. El equipo ya lo ha hecho bien en otras ocasiones y, por tanto, lo pueden seguir haciendo. Pero tienen que comportarse como defensas, estando seguros atrás, entrando con fuerza, y basculando bien. Ahora mismo, lo principal es que la defensa sea sobria.
Pero no hay que olvidar que la salvación está en nuestras manos. Ahora tenemos un partido en Huelva en el que podemos y debemos sacar algo positivo.