La delegación en Álava de la Organización Nacional de Ciegos (ONCE) estrenará el año que viene un edificio de nueva planta, que comenzará a edificar dentro de unos meses en el nuevo barrio vitoriano de Salburua. El Ayuntamiento de la capital alavesa le acaba de ceder el derecho de superficie de una parcela de 2.000 metros, y la entidad solicitará la oportuna licencia de obras en cuanto cuente con el proyecto del edificio, según indicó a este diario Félix Nájera, su director provincial.
El solar, que la ONCE tendrá en propiedad durante cincuenta años, se encuentra cerca del centro comercial que será ocupado por un súper de Eroski este otoño. Linda con la Avenida de París y bordea la colina ajardinada que se ha habilitado sobre los bunkers del antiguo aeródromo General Mola. El edificio que lo ocupará tendrá al menos dos plantas, pues según explica Nájera, «nuestra idea es que la construcción nos aporte de 1.000 a 1.500 metros útiles».
Los servicios técnicos municipales han valorado el terreno, que ya se encuentra urbanizado, en 578.805 euros, pero la ONCE no pagará nada por el derecho de superficie que le ha cedido el Ayuntamiento. El motivo es su carácter de entidad sin ánimo de lucro y el interés social de la instalación que ocupará el solar. El organismo asistencial para discapacitados visuales, sin embargo, podrá ingresar una cantidad muy superior -es probable que la triplique- cuando venda la lonja que ocupa su sede actual.
Tercer traslado
El local está en el número 18 de la calle San Prudencio, en pleno centro de la capital alavesa, y tiene una extensión de 400 metros. Las últimas ventas de lonjas comerciales de esa misma arteria se han cerrado dentro de una horquilla de precios comprendida entre los 6.000 y los 8.000 euros por metro cuadrado. Nájera asegura que la actual sede de la calle San Prudencio «se nos ha quedado pequeña, a pesar de que sus 400 metros de superficie nos parecían excesivos cuando la abrimos hace 18 años». Pero lo cierto es que entre afiliados y trabajadores ya tienen que atender a más de medio millar de personas.
La ONCE tuvo su sede central durante décadas en un piso situado en la calle Olaguíbel hasta que se trasladó a San Prudencio en 1988. En las actuales instalaciones realiza diversas prestaciones a sus socios y a otros discapacitados. Una de ellas es la de rehabilitación.