El grupo de música folk Nahasiak de Llodio pretende transformar el panorama musical local. «En esta zona se oye mucho rock y nos parecía que había pocas opciones por otro tipo de ritmos», explicó Jesús Mari Fernández, portavoz del conjunto. Para resolver la situación, se han lanzado a la organización de un festival que se llamará 'Laudiofolk' y que presentará sobre el escenario de la Herriko Plaza a tres grupos el próximo 30 de junio a partir de las nueve de la noche. El espectáculo pretende ser una plataforma de lanzamiento para este tipo de música y los organizadores esperan que «se convierta en una cita que perdure en el tiempo».
Nahasiak surgió como colectivo en 2004, después de una de las fiestas interculturales que celebran anualmente las casas regionales de Llodio. Sus miembros participaban entonces en varias agrupaciones musicales y decidieron iniciar un proyecto en común incorporando nuevos ritmos a la música tradicional. «Todos venimos de la música tradicional gallega, flamenca... Lo que hemos hecho es unir estos estilos y darles un aire más moderno con teclados y violines, entre otros instrumentos», explicó Fernández.
En el festival participará también el grupo Fi ta Fik. Se trata de un proyecto de difusión de la música tradicional vasca que desde hace años imparte clases en Llodio para dar a conocer los ritmos e instrumentos autóctonos. Algunos de sus alumnos han creado una banda de folk que ofrece actuaciones en las localidades de la comarca. Desde la organización, Fernández señaló que «Laudiofolk será una ocasión ideal para darles ese apoyo que todo proyecto necesita en sus inicios».
El programa se completa con la participación de los vitorianos Sokaire, antiguos alumnos del conservatorio Jesús Guridi de Vitoria. Creado en 2001, desde hace unos años cuenta con nuevas incorporaciones que han aportado aires renovados a la música que interpretan, con tintes celtas.
Más iniciativas
Los siete miembros de Nahasiak han introducido en sus composiciones instrumentos tan pintorescos como el whiste, «una especie de flauta irlandesa», aunque tampoco faltan la gaita gallega, la dulzaina castellana o la guitarra flamenca clásica. Hasta el momento han grabado varias maquetas y han participado en festivales en Portugalete y Cantabria con un balance más que satisfactorio para ellos. «Nuestro objetivo es movernos en otras comunidades donde la música folk puede tener más éxito, como Cantabria o Málaga», aseguró Fernández. Por eso, han presentado sus trabajos a nuevas convocatorias con el objetivo de ampliar sus fronteras.
Mientras tanto, continúan ensayando en su local del centro social de Gardea y ultimando los detalles de su próxima cita en el escenario llodiano.