El Partido Feminista de Euskadi no se presenta a estas elecciones porque se siente sin espacio. «Llevamos años en los que tenemos una situación de tensión muy agudizada en la que no hay espacio para grupos minoritarios ni para hablar de programas. Todo se reduce al conflicto entre el nacionalismo español y el vasco, y de ahí no salimos», se lamenta Zuriñe del Cerro, su portavoz. «Con esa polarización, ni tenemos cabida ni es el momento de presentar nuestra propuesta», lo que no significa que no vayan a participar activamente en campaña para defender la opción «menos mala», aún por determinar.
Con ese panorama se han ahorrado el mal trago de incluir a hombres en sus listas, algo «injusto» porque se deja sin espacio «a los partidos feministas». Igual que en Plazandreok, Del Cerro defiende que en las listas se fuerce la presencia de «un 40 ó un 50% de mujeres», pero que «en ningún caso se excluya la posibilidad de sobrepasar ese porcentaje». ¿No supondría eso discriminar a los hombres? «No, porque hay muchas otras opciones para votar». ¿Y no están excluidos los hombres de su partido? «Hoy en el partido feminista sólo hay mujeres porque creemos que en la sociedad no hay un espacio mayoritario de hombres que apoya la causa».