Pintar le devolvió la quietud que perdió cuando fallecieron varios seres queridos. Desde entonces, el psiquiatra Juan Mons se percató de la utilidad que el arte podía tener a la hora de ayudar a sus pacientes. Dentro de la celebración del centenario del Hospital Psiquiátrico de Álava, el experto se desplazó a Vitoria para moderar en el museo Artium una mesa redonda titulada 'El arte contra el estigma'.
-¿A qué se refiere con 'el estigma'?
-La sociedad no ha asumido las enfermedades psiquiátricas. Mis pacientes se quejan cuando tienen que venir a la consulta porque no les hace gracia que les vean venir al 'loquero', como a veces se dice. La gente piensa que el enfermo mental no es igual de 'normal' que un enfermo del corazón. Sin embargo, es gente normal y hay que aprender a aceptarlos. En ese sentido, el estigma está presente en todos nosotros como una forma de segregar.
-En los 100 años del hospital psiquiátrico de Álava, ¿ha cambiado esa mentalidad?
-Por supuesto, estamos a años luz de lo que se hacía en aquella época, cuando se agrupaba a los enfermos para apartarlos de la sociedad. Ahora, sin embargo, las instituciones y muchas personas ponen medios a los psiquiatras, que buscamos la normalización del enfermo sin esconderlo del resto de la gente.
-¿Cómo ayuda el arte a luchar contra esa visión de la sociedad?
-Cuando el tratamiento no es suficiente y éste continúa manteniéndose al margen y solo, se necesitan otras herramientas, como la gimnasia, la cerámica o el arte. Son elementos que ayudan a esta persona a integrarse en esa sociedad, independientemente de que el paciente tenga una habilidad especial a la hora de pintar. A Van Gogh, por ejemplo, se le recuerda por la impresionante obra que dejó y no por la enfermedad mental que padecía.
'Puro arte'
-¿Cuáles son los beneficios que el arte aporta a un enfermo mental?
-El arte es un elemento más que ayuda al enfermo, igual que el deporte o el teatro. Enfermos y no enfermos atravesamos a veces malos momentos. Yo mismo me dediqué a la pintura cuando murieron personas que me importaban. El beneficio que encontramos con ello es que sacamos ese vacío que tenemos dentro. El arte siempre puede suponer una ayuda para los médicos, pero no es un método fiable para obtener un diagnóstico.
-¿Qué tipo de arte desarrollan estos pacientes?
-Es el 'puro arte'. Realizan sus obras con total sinceridad y no buscan el aplauso ni el guiño o la compensación económica. Eso les permite hacer lo que quieran, a diferencia de algunos artistas cuyas obras dependen de esa necesidad económica que poseen. El denominador común de las obras que crean los enfermos mentales es la espontaneidad y la sinceridad. Es un ejercicio absolutamente libre.
-¿Qué puede ver el público que tenga frente a sí una obra de una persona con trastorno mental?
-Es un arte que nunca deja indiferente.