El 'número dos' de la CNMV, que está casado con la ministra de Educación, Mercedes Cabrera, había pasado desapercibido hasta que Manuel Conthe exigió su destitución tras acusarle de ser la «correa de transmisión» de la Oficina Económica de La Moncloa en el organismo bursátil. Desde entonces se ha convertido en centro de las miradas y 'blanco' de las críticas.
El escándalo protagonizado por Arenillas que más 'cola' ha traído es la comida de más de 1.400 euros a la que le invitó el presidente de una agencia de valores, con el agravante de que su hermano fue contratado posteriormente por esa firma.
El vicepresidente de la CNMV se excusó con el argumento de que desconocía la factura abonada, aunque debe estar familiarizado con este nivel de vida porque es rico. Fundó la sociedad de valores Intermoney, en la que ha trabajado Sebastián, y tiene una Sicav -vehículo de gestión de las grandes fortunas- con nueve millones de euros.