A los que conocen a Miguel Sebastián de su etapa de jefe del servicio de estudios del BBV -luego BBVA- les cuesta encajarle con la imagen de conspirador político que ahora se transmite de él. Lo mismo ocurre con sus alumnos y colegas de la Universidad Complutense de Madrid, donde es profesor desde 1986.
Sin embargo, desde que el presidente del BBVA, Francisco González -cercano al ex ministro de Economía Rodrigo Rato- le invitó a abandonar el banco en 2003 y Sebastián dio el salto a la política, su nombre ha estado envuelto en la polémica.
Su firme sensibilidad socialista le llevó a ofrecerse a José Luis Rodríguez Zapatero para elaborar el programa económico del PSOE en 2003 y éste le compensó con su nombramiento como asesor de Presidencia al mando de una poderosa Oficina Económica que ahora está en el ojo del huracán. Sebastián la dejó para luchar por la Alcaldía de de Madrid.