El Juzgado Penal Dos de Logroño decretó la expulsión de España de un marroquí que destrozó una cabina de teléfonos ubicada en el paseo de El Espolón de Logroño y, después, les mostró los genitales a los agentes de la Policía Nacional que acudieron al lugar del suceso.
La sentencia detalla que el acusado se enfadó porque una cabina telefónica se había tragado unas monedas y comenzó a dar golpes, que ocasionaron daños por valor de 198 euros.
Los agentes de la Guardia Civil que se encontraban de servicio en la Delegación del Gobierno de Muro de la Mata, cerca de la cabina telefónica, se acercaron al lugar de los hechos, al que también acudió una patrulla de la Policía Nacional.
Cuando los policías le pidieron la documentación, el acusado se bajó los pantalones y la ropa interior, mientras les decía que no le importaba porque era «ilegal». Al final, les entregó el pasaporte, pero se opuso a que le trasladaran a la Comisaría.
Durante el trayecto, el acusado golpeó la mampara de seguridad del vehículo policial, causando desperfectos tasados en un total de 230 euros y amenazó a los policías.
Tráfico de drogas
Por otra parte, el Ministerio fiscal solicita dos años de prisión para dos hombres como presuntos autores de un delito de tráfico de drogas.
Los dos acusados fueron sorprendidos con 217 gramos de hachís y casi un gramo de cocaína en un bar situado en la calle Cigüeña de Logroño.
El Juzgado Penal Uno de Logroño celebrará el próximo día catorce la vista oral contra J. B. y A. B., quienes fueron detenidos en el interior del bar 'Harry' de la capital riojana.
Por todo ello, el Ministerio Público reclama al primer acusado el pago de una multa de 1.048 euros y al segundo imputado otra de 884 euros, además del decomiso de la droga que fue intervenida.