Además del gasto que supone la propia celebración de la primera comunión, la fiesta no es tal si el niño o niña en cuestión no recibe un buen regalo. Uno que vaya a recordar durante mucho tiempo, claro. Además de la bici, el ordenador o el móvil, en los últimos años se ha ido forjando una tendencia a regalar un viaje, generalmente a un parque de atracciones español o a Disneyland, en París.
De hecho, las agencias de viajes han visto ya la oportunidad de negocio y empiezan a ofrecer paquetes especiales para regalos de comunión. En Viajes Carrefour, por ejemplo, viajar al parque de atracciones durante el mes de mayo incluye una invitación a un espectáculo.