La Ertzaintza arrestó el domingo a dos menores acusados de «clavar una navaja en el pecho» para «robar el dinero y un teléfono móvil» a un hombre, el pasado 27 de abril. Según informó un portavoz del Departamento vasco de Interior, la víctima fue agredida de madrugada al salir de un bar de la calle Florida, donde había estado conversando con un grupo de jóvenes.
Tras abandonar el local con alguno de los chicos, el hombre sintió de repente un pinchazo en el pecho propinado con un «arma blanca». Los jóvenes le robaron entonces el dinero que llevaba en el bolsillo de su cazadora y su teléfono móvil.
A raíz de los hechos, la Ertzaintza inició una investigación para identificar y localizar a los autores del incidente. Así, pasadas las dos de la madrugada del domingo, los agentes detuvieron a un menor de 15 años en el Paseo de la Florida. Hacia las nueve de la mañana arrestó a otro joven de 17 años en su domicilio.
Por otro lado, la Policía municipal detuvo el viernes, a las nueve de la noche, a un varón, de 58 años de edad, como presunto autor de un intento de agresión a un particular con «un arma blanca», según informó ayer un portavoz de la Guardia Urbana.
Al parecer, los dos hombres iniciaron una discusión en un local de la calle Iturritxu. Más tarde, el agresor se dirigió a su vehículo para coger un cuchillo, reclamó la atención de su víctima e intentó clavarle el arma blanca en varias ocasiones.
Según la Policía Local, la llegada de un tercer individuo, que fue quien llamó a Aguirrelanda, hizo que el sospechoso desistiese de su actitud y emprendiese la huida. Tras localizar al sospechoso y al agredido, los agentes de la Guardia Urbana pidieron al agresor que les mostrase lo que trataba de ocultar tras la espalda. Resultó ser un cuchillo de 18 centímetros. El sospechoso fue detenido, llevado a dependencias policiales y puesto a disposición judicial.
«No hay peligro»
Por otra parte, un escape de gas debido al corte accidental de una tubería en unas obras del número 36 de la calle Arana obligó ayer a cortar el suministro durante cerca de una hora a más de 237 familias de Vitoria, según informó a EL CORREO un portavoz de Naturgas Energía.
El incidente, que obligó a personarse a los bomberos y acordonar la zona, no revistió «peligro», matizó el portavoz de la compañía. Naturgas recibió una llamada informando del escape a la una menos cuarto del mediodía. Veinte minutos más tarde, la firma gasística cerraba las válvulas de seguridad para arreglar la avería. «La fuga se produjo al aire libre, por lo que en ningún momento existió riesgo para los vecinos», insistió el portavoz de la compañía.