Un juez investiga a un 'pirata' informático que accedió hace ahora un año a la base de datos del impuesto de circulación del Ayuntamiento de Vitoria. El 'hacker', según ha podido saber EL CORREO, sólo pudo conseguir, tras varios intentos, una pequeña parte del listado con el nombre de los titulares y la matrícula de sus turismos. El Consistorio insiste que, en ningún momento, logró «información mucho más sensible».
Los hechos se remontan a junio de 2006. Un técnico del Departamento de Nuevas Tecnologías constató que los días 13, 14 y 15 se había producido «un intento de intrusión» en la página web municipal en el apartado destinado al impuesto de circulación. Veinticuatro horas después, el Ayuntamiento interpuso una denuncia ante la Ertzaintza al comprobar que «había podido descargar una tabla de datos, después de intentarlo en reiteradas ocasiones», reconoció un portavoz autorizado. «La información no era importante ni amplia, ya que en ningún momento se hizo con datos fiscales o financieros, por ejemplo. Lo más destacable es que se pudo reaccionar automáticamente», reiteró.
Una vez descubierto el pirateo, los técnicos apagaron el servidor durante unas horas para evitar que se pudiera sacar más información en el caso de que el 'ladrón' aún estuviera dentro. También se impedía así que alguien más entrara. El 17 de junio se reanudó el sistema.
Las primeras investigaciones de la Ertzaintza sirvieron para conocer el 'Ip', algo así como el documento de identidad del ordenador desde el que actuó el 'hacker'. Se supo entonces que el acceso se había producido desde Madrid por lo que la Policía vasca pasó el caso a la unidad de delitos bancarios de la Guardia Civil, que es la que realiza en la actualidad las pesquisas.
Empleado de un banco
Las primeras hipótesis apuntan a que el 'pirata informático' podría ser un trabajador de un banco. «La Policía nos ha trasladado que muchas veces algunas personas, sin que la entidad bancaria tenga culpa de ello, se meten en un ordenador para conseguir datos, sobre todo de grandes empresas o instituciones. Acto seguido se dirigen a ti y te dicen que cuentan con datos confidenciales y te invitan a que suscribas un seguro. Buscan convencerte de que tu sistema no es seguro. Debe ser una práctica bastante habitual», explica un portavoz municipal.
El Ayuntamiento insiste en que «nunca» antes había sufrido un ataque informático. «Es más, desde que se descubrió este caso nadie ha vuelto a intentar piratear la página web», apuntan las mismas fuentes.