Los candidatos del PNV a la Alcaldía de Vitoria y a diputado general, Mikel Martínez y Xabier Agirre, respectivamente, eligieron ayer el marco de la plaza de la Brullería para detallar uno de los proyectos 'estrella' que quieren impulsar si acceden a gobernar las dos principales instituciones alavesas. Junto a la catedral vieja, todo un símbolo de cómo debe restaurarse un edificio, Martínez y Agirre prometieron hacer de Vitoria «un referente internacional para quienes quieran conocer el patrimonio cultural vasco».
Para lograr este objetivo, volvieron a referirse a un proyecto que denominan 'Ondare', y que se asienta en cuatro patas. Mikel Martínez detalló que la primera de ellas es la creación en Vitoria de un «edificio singular» desde el que se «coordinarán todos los bienes culturales existentes en Euskadi», y que se denominará Centro de Interpretación del Patrimonio. Aunque eludió referirse a su ubicación, los peneuvistas pretenden ubicarlo en el solar de la Castilla Sur en donde el PP ha tratado sin éxito de levantar un auditorio.
Asimismo, Martínez prometió la apertura de un centro dedicado a las tecnologías aplicadas al patrimonio cultural en el palacio de Maturana-Verástegui, de propiedad municipal. El PNV pretende involucrar en este proyecto al Gobierno vasco y a la Diputación, así como a la Universidad del País Vasco.
Xabier Agirre, por su parte, planteó la necesidad de poner en marcha en Álava una sociedad para la gestión de su patrimonio histórico artístico, con el fin de «garantizar su conservación y difusión». El candidato jeltzale a suceder a Ramón Rabanera en la Diputación apostó también por impulsar un consejo coordinador de investigaciones arqueológicas porque «contamos con más de un millar de recursos arqueológicos y es preciso desarrollar los estudios con una única dirección y en el marco de un mismo plan», recalcó.