El zaparda es un pez pequeño tan alavés que dicen que dio nombre al río Zapardiel. Hace no tantos años este pequeño squalius pyrenaicus era habitual en los menús de muchos hogares, pero ahora está en serio peligro de ewxtinción. La misma amenaza se cierne sobre la lamprehuela o colmilleja, un pez plano y con la boca baja que vive en el fondo de los cauces de la provincia, en las zonas limosas. Para garantizar la pervivencia de ambos animales, el Departamento foral de Medio Ambiente ha puesto en marcha dos planes de gestión destinados a tratar de salvarles de la lista negra de la fauna que pende de un hilo.
En los próximos años, técnicos forales intensificarán la vigilancia de las zonas de los ríos Omecillo-Tumecillo, Bayas, Ebro y Zadorra, donde viven ambas especies. El programa de recuperación incluye la restauración y limpieza de las zonas degradadas para facilitar la supervivencia a zapardas y lamprehuelas.
Y es que la acción del ser humano es la que ha provocado que estos peces se encuentren en peligro. La contaminación de los ríos, las agresiones que han sufrido los cauces y prácticas tan dañinas como las captaciones ilegales que en los veranos dejan secas algunas cuencas, han hecho que pasen a formar parte de la lista de animales en peligro de extinción, según explican técnicos de Medio Ambiente.
27 especies vulnerables
De este club forman o formaban parte también especies como el avión zapador, el águila perdicera, el blenio de río, el visón europeo, la nutria y el quebrantahuesos. Todos ellos cuentan con su propio programa de salvación, una serie de medidas de protección que la Diputación alavesa empezó a poner en marcha en 2000 con el avión zapador. Hoy, los progresos son evidentes y se han logrado retos como el de que los visones críen en cautividad, aunque lo hicieron en Lleida.
Precisamente, uno de los deseos de Medio Ambiente es la apertura en Álava de un centro especializado en la cría en cautividad tanto de vertebrados como de invertebrados, señaló el director del departamento, Yagoba Gómez.
Su equipo ultima ahora el programa de recuperación del murciélago de Bechstein, que tiene colonias en Abornikano. Con éste daría por concluidos los planes de gestión de las especies en peligro de extinción que viven en la provincia. El siguiente paso sería el de trabajar para conservar los 27 tipos de animales que son vulnerables.