El conflicto por el cierre de la planta de Delphi en Puerto Real (Cádiz), comunicado a finales de febrero, entra en la recta final. El presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, anunció ayer, en una reunión mantenida con los representantes sindicales de la factoría, que ultima un acuerdo con al menos cuatro empresas para recolocar a la mayoría de los 1.600 empleados de la compañía, filial de la mayor multinacional de componentes de automóviles del mundo. «Ningún trabajador quedará tirado. Todos tendrán un puesto digno y estable», garantizó.
El Gobierno andaluz no quiso desvelar la identidad de las empresas con las que negocia para que se instalen en la Bahía de Cádiz y contraten a los trabajadores de Delphi. «Desde el punto de vista electoral, estaría muy buen sacar la lista, pero no podemos movernos por ese criterio», argumentó el consejero de Innovación, Ciencia y Empresa, Francisco Vallejo tras el encuentro con los representantes sindicales. La Junta sólo concretó que ya están «prácticamente cerrados» acuerdos con cuatro compañías y que mantienen, además, conversaciones «con otras cuatro o cinco».
El presidente del comité de empresa, Antonio Pina, confirmó, sin embargo, que el grupo vasco Afer es una de las firmas con las que negocia el Gobierno andaluz, tal como adelantó EL CORREO esta semana. «Pero no hay nada cerrado todavía», matizó. La compañía dedicada a la construcción de viviendas modulares ya ha anunciado su intención de instalar plantas en la localidad vizcaína de Alonsotegi y otra en Magallón, en las inmediaciones de Zaragoza. El proyecto de Cádiz, si llega a materializarse, sería el tercero en España y sus planes son llegar a seis. Cada una de sus factorías emplea a una media de 1.100 trabajadores.
La plantilla de Delphi consideró «bueno» el anuncio de Chaves aunque esperan que se ponga sobre la mesa una «propuesta firme». Casi con toda seguridad esta solución definitiva se dará a conocer el martes, cuando el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, se entrevistará en Sevilla con los representantes de los trabajadores de la planta de Puerto Real. La reunión se celebrará en el marco del congreso ordinario de la Confederación Europea de Sindicatos.
Reunión con Zapatero
Hay confianza en que ese día se desvelen los detalles del acuerdo que la Junta de Andalucía se negó a comunicar ayer. Con el objeto de aplacar «la ansiedad de los trabajadores, que no aliviar su curiosidad», Vallejo se limitó a apuntar que las empresas con las que se negocia «son del máximo nivel de solvencia, con tecnologías avanzadas». «Garantizarán el futuro industrial de la Bahía de Cádiz», prometió.
El anuncio del Gobierno andaluz sirvió al menos para reconfortar a los trabajadores de Delphi, que justo ayer llegaron a Sevilla tras recorrer a pie los 119 kilómetros que separan la ciudad hispalense de Puerto Real. La caminata comenzó el pasado lunes.
Los miembros del comité de empresa valoraron positivamente el compromiso «personal y político» de Chaves y descartaron adoptar medidas de presión durante esta semana. No obstante, tanto los representantes de UGT como los de CC OO insistieron en la necesidad de «intensificar las acciones judiciales contra Delphi».
El consejero de Innovación también criticó la actuación de la multinacional y no descartó que alguno de sus gestores acabe en prisión «por presuntos delitos de insolvencia punible», al considerar que «la quiebra respondió a su propio interés».