 ELBURGO. Una constructora promueve una urbanización de chalés en Elburgo, el municipio alavés que más ha crecido. / B. CASTILLO |
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| LOS QUE GANAN POBLACIÓN Y LOS QUE PIERDEN |
Ganan más de un 15%: 19 municipios registran crecimientos de población superiores al 15% en la última década. Su distribución por comarcas es la siguiente. En La Llanada: Elburgo, Alegría, Barrundia, Iruña de Oca, Zalduondo e Iruraiz-Gauna. En Estribaciones del Gorbea: Zuia, Zigoitia y Urkabustaiz. En Valles Alaveses: Ribera Baja, Armiñón, Valdegovía y Lantarón. En la Rioja Alavesa: Labastida, Leza y Oion y en la Comarca Cántabrico Alavesa: Okondo, Ayala y Artziniega.
Pierden entre un 3% y un 15%: Seis municipios registran caídas moderadas de población en el período 1996-2005. Son Llodio en la comarca Cantábrica; Añana en Valles; Valle de Arana, en la Montaña; y Navaridas, Villabuena de Álava y Cripán, en la Rioja Alaves.
Crecimientos moderados o población estable: El resto de municipios de la provincia experimentan tasas de aumentos positivos, pero inferiores al 15%, o mantienen su población estable. |
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Álava ha sabido frenar el despoblamiento de la zona rural en los últimos años, porque 34 de sus 51 municipios han ganado población en la década 1996-2005. Ésta es la conclusión de un informe elaborado por Juan Ramón Murua y Begoña Eguía, del departamento de Economía Aplicada V de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad del País Vasco. El estudio fue presentado ayer en la Diputación por el propio Murua y el titular foral de Obras Públicas y Transportes, Javier de Andrés, debido a que fue él quien encargó la elaboración de la investigación, cuyo avance se dio a conocer en febrero en el transcurso de unas jornadas universitarias sobre población y territorio.
Por comarcas, todas salvo la Cantábrica (Ayala), tienen ahora más vecinos que hace diez años. Este buen comportamiento general contribuye a un incremento global del 6,4% en el conjunto de la provincia. Los responsables del informe llaman la atención sobre este fenómeno específicamente alavés, si se compara con las evoluciones negativas de Vizcaya y de Guipúzcoa en el mismo período de tiempo.
Pero este aumento global no es uniforme. El vecindario de unas zonas se incrementa más que en otras. Así, la comarca de Estribaciones de Gorbea, con municipios como Zuia o Zigoitia, experimenta un espectacular crecimiento del 27,9%, y la de Valles -Ribera Baja-, del 25,8%. El de la Llanada -sin contar Vitoria- se cifra en el 23,3%, en ayuntamientos como Elburgo o Alegría. A gran distancia se sitúan la Rioja Alavesa (10,7%), la propia capital (5,7%) o la Montaña (1%).
¿A qué se deben las importantes subidas registradas en las tres primeras áreas? Los investigadores no tienen dudas. Obedecen a dos factores: a su oferta residencial y a las buenas conexiones que tienen con importantes núcleos urbanos. La variable residencial no se refiere sólo a que tengan viviendas más baratas que Vitoria, sino también a la variedad de edificaciones.
Matrimonios jóvenes
Así, el 'boom' de los chalés explica los crecimientos de los tres municipios que más vecinos han ganado. Son Elburgo -su población ha subido un 147,4% en diez años-, Ribera Baja (su cabecera es Rivabellosa que ha aumentado un 122,8%) y Alegría (65,9%). Todos ellos comparten dos características. De un lado, han sido capaces de atraer a matrimonios jóvenes que han contribuido a elevar la natalidad y a rejuvenecer su padrón al ofertar un tipo de casas -unifamiliares, bifamiliares o adosadas- muy demandado por familias de renta medio-alta. Además, los tres disponen de buenas conexiones por carretera con los núcleos urbanos de referencia -Vitoria y Miranda de Ebro-, a través de la N-1 y la N-102. Estas mismas razones se pueden aplicar a pueblos de la zona de Estribaciones, como Zuia o Zigoitiza, perfectamente comunicadas con la capital alavesa y con Bilbao a través de la N-622 y la AP-68.
En el polo de los que pierden vecinos figura la comarca Cantábrica, con Llodio como máximo responsable de este fenómeno por su déficit de vivienda en el período analizado. Y es que el informe pone un ejemplo muy esclarecedor: Entre 1996 y 2001, en Llodio «se registraron 437 matrimonios -no se incluyen las parejas de hecho- pero sólo se construyeron 306 nuevas casas», es decir apenas se cubrió un 65% de la demanda teórica.