Raúl Ruiz de Argandoña, agricultor de Alegría y presidente de su junta administrativa, estrenó ayer con su todoterreno los 4,3 kilómetros de la circunvalación de esta localidad de la Llanada. Aunque su satisfacción no era completa porque hubiera preferido otro trazado, le han partido en dos alguna finca y deberá dar un rodeo con el tractor, estaba seguro de que «el pueblo va a estar más tranquilo. Era una demanda vital para nosotros», destacó.
Como Raúl, un total de 5.564 conductores podrán utilizar cada día este vial que evita a la localidad el ruido, la contaminación y la inseguridad que producen todos esos vehículos, 1.500 de ellos pesados, un 60% más que en 2004.
El trazado parte del cruce de Gazeta. Desde ese punto se desvía a la derecha para pasar por detrás del alto de Mendia. Luego conecta con la A-3110, a la altura de Gauna. La anchura de la calzada es de siete metros, con dos carriles de 3,5 cada uno. También dispone de arcenes de metro y medio. La velocidad prevista es de hasta 100 kilómetros por hora. Se han construido 8 estructuras para salvar tres arroyos, el Albercoin, San Sebastián y el Calderiturri. Se pasa además el canal del río Alegría. La carretera tiene también cuatro intersecciones que se libran con carriles de entrada y salida. Uno de los enlaces a desnivel consta de un puente y dos glorietas. La variante ha costado 7,5 millones de euros y ha sido construida por la empresa Vías y Servicios.
«Más seguridad»
Al acto de puesta en marcha de la circunvalación acudieron el diputado general, Ramón Rabanera y el titular de Obras Públicas Javier de Andrés, además del alcalde de Alegría y responsables de la empresa constructora. De Andrés recordó que el tiempo de construcción de la carretera coincide con su mandato en esta cartera.
El diputado popular explicó que el final de los trabajos estaba previsto en junio, y que faltaba aún la hidrosiembra de taludes y otras labores menores. «Es una obra muy importante, porque va a librar a Alegría de la incomodidad y de la contaminación de tantos vehículos y va a dar seguridad a los vecinos», añadió.
Por su parte, el alcalde, Martínez Elejalde, agradeció a los que habían hecho posible la variante. Entre algunos vecinos queda la sensación, no obstante, de que la circunvalación debe ser completada con la mejora de la carretera a Vitoria, con puntos negros como la curva de Elburgo.