Lunes, 28 de mayo de 2007
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ÁLAVA
Cincuenta inmobiliarias han cerrado en Vitoria en los últimos seis años
La cifra de oficinas dedicadas a la intermediación de viviendas o locales ronda las sesenta
Cincuenta inmobiliarias han cerrado en Vitoria en los últimos seis años
NEGOCIO. Una de las inmobiliarias de Vitoria que ha cerrado en los últimos meses. / BLANCA CASTILLO
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En ebullición. El sector inmobiliario atraviesa en Vitoria por una etapa muy movida con la apertura de muchos nuevos negocios de intermediación en la venta de pisos pero también con clausuras y cerrojazos frecuentes. Los últimos han sido los de Fincas San Antonio, Araba o Lovaina, por citar sólo los más recientes. Se estima que en los últimos cinco o seis años han cerrado en la capital alavesa en torno a medio centenar de empresas del sector pero han abierto prácticamente otras tantas.

La última década se ha caracterizado por la euforia, a la estela del 'boom' de construcción de vivienda que ha vivido Vitoria, primero en torno a Lakua-Ibaiondo y después en Salburua y Zabalgana. Ahora, en cambio, y quizás como consecuencia directa de todas esas nuevas viviendas y de los sorteos celebrados, parecen haber llegado momentos de mayor contracción en el mercado, de menos movimiento, sobre todo de los pisos de segunda mano.

«En mis 35 años de experiencia profesional no he vivido dos años tan funestos para el sector como éste y el anterior», reconocía hace todavía sólo unos meses Jaime Rubias, presidente de los agentes inmobiliarios alaveses. «El Ayuntamiento y el Gobierno vasco nos han hecho polvo con la política de sorteos de viviendas», asegura.

Esta nueva situación ha acarreado, a su juicio, un «adelgazamiento» del sector inmobiliario. «Al menos han cerrado 50 negocios estos años», asegura. Admite que, mientras tanto, han ido abriendo otros, pero cree que el saldo final es negativo. «Yo me fijo en las cifras de colegiados, que han bajado de 39 a veintitantos», afirma, aunque su peso es minoritario en el gremio. Y no olvida incluir en esa resta las jubilaciones registradas. «Yo mismo estoy en fase de prejubilación», explica. «He pasado de dos oficinas a una y el año que viene me voy del todo», cuenta.

Franquicias

Su compañero en la junta Fermín Ezquerro, de Fincas Ezquerro, también constata los numerosos cierres contabilizados pero destaca que se «siguen abriendo muchos, algo no muy fácil de entender vista la situación del sector». Una dinámica que a Javier Deusto, de Dato 40, le lleva a pensar que, a la larga, la cifra global de establecimientos quizá se mantenga «estable, sin que pueda hablarse de una caída». A su juicio, puede influir en ello la política de algunas franquicias de obligar a abrir dos o tres locales en cada ciudad, lo que puede haber «forzado las aperturas».

Un buen conocedor del sector, Javier Ayensa, tiene un mapa aun más detallado. «Calculo que en Vitoria hay 60 inmobiliarias, las mismas que en 2001, cuando empecé», explica. «De ellas, más de la mitad, unas 40, se mantienen estables, pero en la otra tercera parte ha habido mucho movimiento, mucha rotación. Han cerrado unas 50 ó 51 pero han abierto otras tantas», asegura con una lista minuciosa en su mano. «Unas han cerrado, otras han cambiado de dueño -con traspaso- banco de clientes incluido. En otras, han sido sus empleados los que se han independizado», concreta Ayensa, mientras repasa otro listado paralelo de cierres.

Hay unanimidad sobre el estancamiento del mercado. «Está muy parado, sobre todo a partir del verano pasado», coinciden Rubias y Ezquerro. «Cuesta sacar las viviendas. Antes nos quitaban los pisos de las manos, ahora hay que venderlos», explica con ironía Javier Deusto. «Hace cuatro o cinco años podías intentar mejorar de vivienda, sea en metros o en ubicación. Si comprabas una casa, dabas una entrada y luego, cuando se construía, vendías la tuya, casi sin necesidad de un crédito suplementario, sólo con la plusvalía». Algo que hoy resulta «imposible», argumentan, cada uno por su lado, tanto Ayensa como Deusto. «Ahora cuesta mucho más vender, tienes que esperar meses, ajustar y bajar el precio y, mientras tanto, los tipos de interés están subiendo», detallan.

 
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