El PSE-EE renovó ayer de forma incontestable la confianza de los baracaldeses. Tontxu Rodríguez, que aspiraba a la reelección al frente del segundo Ayuntamiento vizcaíno, cosechó una amplia victoria al obtener 11 de los 25 concejales en liza. Con este resultado, los socialistas abren una brecha histórica con respecto al PNV, que en los pasados comicios electorales logró un solo concejal menos que la lista liderada por Rodríguez. En la próxima legislatura, sin embargo, la formación nacionalista dispondrá de cinco ediles, su peor resultado en la historia de la democracia.
Pese al contundente triunfo rubricado por los socialistas baracaldeses, Tontxu Rodríguez necesitará pactar para poder gobernar sin contratiempos. En un principio, la opción más lógica sería reeditar la alianza que ha mantenido en la última legislatura con el PP. La formación popular, liderada por Amaya Fernández, perdió ayer un concejal al cosechar cuatro representantes, pero demostró que cuenta con sólidos apoyos en Barakaldo. La sorpresa de la jornada la protagonizó ANV, que se alzó con tres ediles, uno más que EB.
El candidato socialista celebró ayer su victoria acompañado por el resto de los integrantes de su lista, que sólo ha registrado dos variaciones con respecto a los pasados comicios locales. Tontxu Rodríguez, que felicitó a todos los baracaldeses por haber apoyado una «opción de progreso», calificó los resultados comos «los mejores en la historia» de su partido. De hecho, el PSE sólo había alcanzado los once concejales en 1983, pero entonces el Pleno del Ayuntamiento estaba compuesto por 27 ediles, dos más que ahora porque el municipio superaba la barrera de los 100.000 habitantes. «Los votantes han creído en nuestra gestión y en nuestra apuesta por ese nuevo Barakaldo de servicios», valoró Rodríguez, que eludió referirse a posibles pactos. «Ahora, es el momento de disfrutar de estos magníficos resultados», agregó.
«Malos resultados»
La cruz de la moneda la vivieron ayer los integrantes de la lista del PNV. Pese a liderar una agresiva campaña contra la gestión de Tontxu Rodríguez, la formación nacionalista perdió ayer tres ediles y se situó en cinco, el peor bagaje desde el inicio del periodo democrático. «Son unos malos resultados, pero vamos a ponernos a trabajar de inmediato para volver a ilusionar a los vecinos», prometió la candidata nacionalista, Amaia del Campo, que se estrenaba al frente de la plancha electoral de su partido.
«La aparición de ANV y concurrir en solitario sin la coalición con EA ha podido afectarnos», admitió la líder nacionalista, que también recordó la «alta abstención» -superior al 43%- registrada en Barakaldo. ANV con tres ediles y casi 5.000 votos recoge el testigo de la izquierda abertzale en el Consistorio. En 1999, EH obtuvo el mismo número de concejales.