Martes, 29 de mayo de 2007
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ÁLAVA
Faltó el sol
El mal tiempo deslució ayer la romería de Santa Lucía, en la que se repartieron 800 raciones de guiso de ternera
Faltó el sol
BAJO LA LLUVIA. Varias mujeres, paraguas en mano, bailan en la romería. / JOSÉ MONTES
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El mal tiempo deslució ayer la romería a Santa Lucía, que a pesar de todo contó con los fieles que nunca se pierden la fiesta. Las bajas temperaturas de la mañana no afectaron al buen hacer de la Federación de Sociedades Gastronómicas, Boilur, que preparó ochocientas raciones de guiso de ternera. Luis María Salazar estaba al mando de los fogones. «Hemos preparado una salsa de verduras con cebolla, calabacín, pimiento y ajo, que luego añadiremos al guiso», explicó. Sesenta comerciantes participaron en la comida que todos los años organiza la asociación Apill.

Los niños fueron los grandes defraudados. La habitual 'guerra del agua' no existió, porque agua fue precisamente lo que sobró. Pese a todo, hubo quienes no quisieron perderse la fiesta. Ainise y Rakel Pérez y María Carreira subieron andando «porque nos da igual que llueva. Venimos todos los años, porque nos lo pasamos muy bien y si hace malo, comemos y nos vamos a casa».

Los veteranos

En otros casos, es la nostalgia la que empuja a los llodianos y foráneos a las campas de Santa Lucía. Manuel Hernández subió solo y durante el rato que pudo estar sentado sobre una roca recordó sus años mozos en este mismo paraje. «Antes veníamos aquí el viernes por la noche. Había cuadrillas de cuarenta o cincuenta chavales que acampaban todo el fin de semana. La subida y la bajada eran lo mejor».

Aunque las cosas ya no son como antes, Manuel sigue acudiendo puntual a su cita, lo mismo que Félix Martín y Miguel Ordeñana, que llegaron desde Bilbao por el Pagasarri y la Fuente del Espino. «Hemos salido pronto y antes de la una ya estábamos aquí», apuntaron. Ambos procuran acudir a la romería todos los años. Félix lo hace por un motivo muy especial. «Aquí conocí a mi mujer y ella venía desde Galdácano».

 
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