Una mujer joven, acompañada por un niño de unos ocho años de edad, robó 5.815 euros el miércoles al mediodía en una empresa radicada en el polígono industrial de Ali-Gobeo. Sin que los empleados de la firma los viesen entrar, la mujer entró en el despacho de la recepción, donde se encontraba la caja registradora y se apropió del dinero. Una hora más tarde, antes de la una y media, la trabajadora que tenía previsto llevar la cantidad al banco se dio cuenta del hurto y avisó a la Policía Municipal.
Según la identificación facilitada a los agentes locales, la mujer era de complexión delgada, medía 1,65 metros y tenía el pelo negro y largo en coleta. Vestía un niki verde y un pantalón azul con raya blanca. El niño llevaba polo blanco y pantalón azul.
Por otra parte, la Ertzaintza detuvo anteayer a un hombre de 39 años, D. C. F., que trató de robar en dos pisos de Vitoria. Los agentes hallaron en poder del acusado, entre otros objetos, una barra y un arma de balines de plástico, supuestamente utilizados para la comisión de los robos.
Los hechos ocurrieron en torno a las ocho y cuarto de la mañana, momento en el que un particular alertó a la Ertzaintza sobre la presencia de un individuo que había intentado robarle en su domicilio mientras él estaba dentro y que, tras fugarse, había entrado en otro portal de la misma calle.
Los ertzainas sorprendieron al presunto autor de los hechos cuando se disponía a abandonar ese portal. Tras identificarlo, los agentes comprobaron que una puerta del primer piso tenía el marco astillado y había restos de cerradura en el suelo.
Según se ha podido determinar, el detenido llamó a la puerta de un domicilio y, al no abrirle nadie, intentó manipular la cerradura. Después, tras escuchar la voz del dueño, se dirigió a otra comunidad de vecinos, donde apalancó la puerta de entrada de un piso y las de varios dormitorios.