Los alumnos de los centros escolares de Areta y Lateorro, en Llodio, disfrutarán el próximo curso de unas instalaciones mejoradas. En Fabián Legorburu, de Areta, se van a ejecutar obras de mejora en el parvulario y en la cubierta. Y tanto en este colegio como en el de Lateorro se instalarán nuevos sistemas de calefacción.
En el centro de Areta las mejoras van a afectar a la cubierta del edificio, que se encuentra en muy mal estado y que necesita una reparación urgente para evitar las filtraciones que se producen desde hace unos meses. La obras supondrán un gasto de 170.000 euros. En el caso del parvulario, se van a adecuar todas las instalaciones, ubicadas en la parte más antigua del colegio. Se trata de una zona deteriorada que requiere actuaciones en las escaleras, los accesos, el patio y el pavimento. En este caso, el gasto ascenderá a 128.000 euros.
Tanto en la escuela de Areta como en la de Lateorro se van a abordar otras mejoras, que consistirán en la sustitución de las calderas de propano actuales por otras de gas natural para mejorar el confort de los usuarios de ambas instalaciones. El cambio propiciará además la disminución de emisiones contaminantes y una reducción de la factura energética. El gasto ascenderá a 370.000 euros que se repartirán a partes iguales entre ambos centros escolares.
Todas las reformas que se van a abordar en las dos escuelas de enseñanza primaria tienen un presupuesto global de 668.000 euros. Para financiarlas, el Ayuntamiento cuenta con una aportación del Departamento de Educación, que se hará cargo del 40% de los gastos, mientras que la Corporación asumirá el 60% restante.
Las obras de mantenimiento en los centros escolares de Llodio se aborda de forma paulatina. De hecho, aún se están rematando los trabajos de mejora en el colegio Lamuza que se realizaron el año pasado. En aquella ocasión, se sustituyó completamente la cubierta del edificio, que presentaba muchas fisuras y ocasionaba filtraciones de agua con frecuencia. La mejora de la accesibilidad se resolvió con la colocación de un ascensor, aunque las obras estuvieron paralizadas durante varios meses porque el coste de los trabajos sobrepasó el presupuesto previsto. La excavación tropezó con una zona de rocas que aumentó el gasto y las obras estuvieron paradas hasta que se alcanzó un acuerdo respecto al pago del sobrecoste.
Cambio de calderas
En lo que se refiere a la sustitución de las calderas de fuel oil y propano por otras de gas natural, el portavoz municipal, Hernando Lacalle avanzó ayer que «sólo nos quedan pendientes las de la Casa de Cultura y el Museo Gastronómico». El resto de las instalaciones municipales ya están equipadas con quemadores de gas que ofrecen un mayor confort a los usuarios y son más eficientes a nivel energético. El cambio ya se ha realizado en el Ayuntamiento, las instalaciones deportivas de Gardea, Ellakuri, San Martín y el polideportivo de la Granja, en el pabellón de Arza y en la mayor parte de los centros escolares.
La sustitución del sistema de calefacción en el Museo Gastronómico «se abordará durante esta legislatura», aseguró Lacalle. El cambio en la Casa de Cultura será mucho más complicado porque depende de una reforma integral que afectará a todos los edificios y que obligará a realizar una inversión muy importante.