La Policía Municipal de Amurrio permanecerá al menos durante lo que queda de año en sus oficinas actuales de la calle Aldai. Aunque está previsto dotar al Cuerpo policial de una nueva sede en las antiguas dependencias municipales del gimnasio Makayín, el alcalde de Amurrio, Pablo Isasi, avanzó ayer que «este año no se va a realizar el traslado».
Las obras del edificio van a buena marcha en la zona que albergará el Servicio Vasco de Colocación, Langai, que tiene previsto abrir sus puertas el próximo 2 de julio. Sin embargo, el área que acogerá las dependencias policiales tardará varios meses más en habilitarse. Aun así, la Corporación ha decidido aprobar un gasto de 12.000 euros para acondicionar la parte de la fachada que corresponderá a la Policía Municipal.
El cuerpo policial de Amurrio no sufrirá ninguna modificación con el traslado de sus dependencias. En la actualidad está integrado por diez personas. Seis de ellas son agentes, otras tres son auxiliares y todas ellas están al mando del jefe del Cuerpo. La relación de puestos de trabajo de la plantilla local recoge la existencia de dos policías municipales más, cuyas plazas están cubiertas ahora con auxiliares. Pero Isasi avanzó que «de momento» no se va a convocar una Oferta Pública de Empleo para cubrirlas.
A-625
Otro proyecto que tampoco se va a abordar este año es la reforma de la antigua A-625. El Ayuntamiento amurriano espera aumentar la financiación por parte de otras instituciones para abordar la obra que tiene un presupuesto de 2,1 millones de euros. La carretera se va a transformar en una calle con bidegorris, aparcamientos y aceras más anchas. Pero la Corporación sólo dispone de una financiación externa de 686.000 euros.