«Las ventas han sido horrorosas». Así de taxativo se mostró ayer Txema Sandoval, responsable de la Feria del Libro Antiguo, Viejo y de Segunda Mano de Vitoria, al hacer balance sobre el resultado de la última y recién rematada edición. Tal vez «por el tiempo» o por los «bajísimos índices de lectura en Álava», especularon, pero lo cierto es que los once libreros que cerraron por la tarde las puertas de sus casetas en la plaza de Correos, lo hicieron con cierto sabor amargo.
«A pesar de su alto nivel cultural, los alaveses parecen no apreciar la oportunidad de contar con un espacio donde se pueden adquirir unos 40.000 volúmenes de temáticas, autores y épocas muy diferentes», lamentó Sandoval. De hecho, en la feria se podían encontrar desde tomos de la Edad Media, valorados en más de 5.000 euros, hasta novelas de segunda mano de escritores populares, como Arturo Pérez Reverte o Mario Vargas Llosa, a precios inferiores a los diez euros.
La desazón de Sandoval era en cualquier caso intensa. Porque la decimotercera edición del certamen «ha sido la peor de los últimos años». Así, se preguntaba en voz alta «si Álava realmente necesita una muestra como ésta». Una cuestión a la que sin duda habría respondido de forma afirmativa Chema Casín, un veinteañero que esperó hasta última hora para decidirse a comprar una «joya del siglo XVII».
Bibliófilos
En concreto, el joven se llevó a casa uno de los pocos volúmenes que quedan de 'Corona Gothica Castellana', un libro histórico escrito por Don Diego Saavedra Faxardo en 1670. «Me ha costado 600 euros, pero es una inversión porque estas obras nunca bajan de precio», justificó.
Y es que los bibliófilos aprovecharon todas las oportunidades para completar sus colecciones. «Por la feria han pasado personas de Vizcaya, Guipúzcoa y Navarra», aseguró Sandoval. Eso sí, el mercado de libro antiguo está mucho más asentado en esos territorios que en Álava. «Aquí hay muy pocos aficionados», concluyó.