Los 77.800 socios de las piscinas municipales de Vitoria deberán esperar al próximo otoño para comenzar a cambiar su actual carné por una nueva tarjeta digital de color verde. La campaña y las posteriores elecciones han aconsejado frenar el plan inicial de los actuales responsables del Consistorio para implantarla inicialmente este verano. Las viejas cartulinas plastificadas de siempre todavía serán útiles al menos hasta septiembre, cuando comenzará el cambio masivo para iniciar 2008 con el nuevo sistema de control y entrada a las instalaciones.
El futuro pase supondrá el adiós definitivo al cartón enfundado que los vecinos de la capital alavesa enseñan al vigilante cuando entran a hacer deporte en los recintos de Mendizorroza, Gamarra y en los diferentes centros cívicos de la ciudad. Los casi 78.000 abonados de las piscinas recibirán una carta en su domicilio en la que se les informará cuándo deben solicitar la futura tarjeta, muy similar a las de crédito, sin fotografía y gratuita.
Cuando se generalice el sistema, todos los socios recibirán el mismo documento verde, aunque el pase de los mayores de 16 años incluirá el chip que permite hacer las gestiones a través de la página web municipal (www.vitoria-gasteiz.org). Se trata del mismo carné digital que ya puso en marcha el Consistorio durante el verano del año pasado.
El cambio conllevará una modificación de calado. A partir de la entrada en vigor de la nueva tarjeta, los socios de las piscinas ya no tendrán que mostrar su pase al vigilante de la puerta. Desde enero de 2008 se encontrarán con un lector digital en la entrada de todos los complejos.
Un lector láser
Para poder acceder a las instalaciones, acercarán el carné digital al aparato, que leerá el código y desvelará la identidad del socio, un sistema muy parecido a los lectores láser que se utilizan para cobrar en los supermercados. Acto seguido, el torno se desbloqueará y el usuario podrá entrar.
El sistema, por tanto, requerirá de un esfuerzo económico por parte del Ayuntamiento, que deberá afrontar la modernización de los controles de acceso de sus recintos deportivos.
Además, el cambio de chip será literal. Las nuevas tecnologías harán posible que el documento permita también a su dueño pagar multas e impuestos a través de Internet, identificarse con garantías en la red, pedir volantes del padrón, copias de pagos y certificados de hechos imponibles, consultas sobre libros a las bibliotecas municipales, o en mediatecas y oportunidades de empleo en los centros municipales como el de Fray Zacarías Martínez. Así evitarán, entre otras ventajas, hacer colas ante las ventanillas del Ayuntamiento.
Por el momento, son ya unos 5.000 los vitorianos que por necesidad han solicitado la tarjeta digital. «Cuando hay un servicio nuevo al que se puede acceder por Internet, la gente nos la pide y ya puede llevar a cabo ese largo listado de acciones», aseguró a EL CORREO la directora del departamento municipal de Gestión de la Tecnología, Begoña Orcasitas. Estos vitorianos deberán acudir luego al servicio de Deportes para actualizar el pase y poder acceder a los recintos deportivos.
El mismo carné servirá para que los 2.800 funcionarios municipales fichen al entrar a su trabajo.