La comisión taurina de aficionados locales que trata de revitalizar la feria de La Blanca se mueve en todos los frentes. Ya demostró sus intenciones con el cartel estelar del 22 de abril y, por lo que ha adelantado EL CORREO, continúa con el listón alto para formar las ternas de agosto. Además trabaja para mantener precios populares -se repetirán las localidades más baratas a diez euros- y se empeña en devolver a los festejos taurinos el ambiente que se perdió hace casi tres décadas.
Como objetivo prioritario, el regreso de los blusas a la plaza vitoriana, en este caso al nuevo multiusos. Miembros de la plataforma de aficionados, que han asumido la gestión junto al Ayuntamiento y Roberto Espinosa, se reunieron hace dos semanas con diez jefes de cuadrillas.
Según promotores de ese encuentro, «la cita fue perfecta y no vieron mal la propuesta». Se trata de que los blusas vuelvan al coso, «no que hagan la pantomima de la ida y no entren», con una buena oferta: 60 euros el abono en tendido bajo de sol.
«Somos optimistas», declaró ayer a este periódico Jero Lete, ex-presidente de la plaza y actual componente de la plataforma taurina. «Creemos que puede incrementarse bastante la afluencia de años anteriores. Que los blusas vayan a los toros forma parte de la tradición. Numerosos miembros de nuestra comisión hemos pertenecido a cuadrillas y creemos que sería muy bueno el regreso, después de que en 1976 hubiese un bajonazo de asistencia que luego ha ido progresivamente a peor».
En el mismo sentido se expresa José Luis Espízua, el hombre que ha tomado el relevo de Lete en el palco del coso. «Me parece muy positivo que los blusas vayan a los toros por una cuestión de ambiente y de tradición. ¿Te imaginas que no fueran las peñas en Pamplona? El tema es saber comportarse y creo que ésa es una labor de la comisión».
Ramón Garín, uno de los portavoces de la plataforma, también se muestra muy esperanzado con que esa decena de cuadrillas pueda obrar como «motor» para otras, insiste en huir de toda polémica, y reclama «respeto» durante los festejos. Entiende que los jefes de los blusas que acudieron a la reunión se fueron «muy contentos».
Sin Talavante
Garín asegura que Vitoria tenía contratado a Alejandro Talavante para la feria de La Blanca «con el precio que iba a cobrar, sus compañeros de cartel y la ganadería». Pero el diestro extremeño, foco de una expectación desmedida entre los aficionados, ha decidido no acudir a la capital alavesa.
Los organizadores intentarán comenzar cuanto antes la venta de abonos, un problema por el cambio de la plaza vieja al multiuosos. En todo caso, la plataforma tendrá muy en cuenta «la lealtad» de los escasos abonados durante los últimos años.