Vitoria se queda sin serenos. Dieciocho meses después de que volvieran a patrullar la capital alavesa tras 38 años desaparecidos, el servicio se extingue. La plantilla que nació con trece trabajadores en diciembre de 2005 se había quedado reducida a cinco. Y esos empleados que aún perduraban recibieron el 29 de mayo la carta de despido que se convirtió ayer en un hecho oficial. Los vigilantes acudieron ayer, en su última noche, a la oficina de la Correría e incluso se vistieron el uniforme, pero no salieron a patrullar. Según su gerente, Patxi Salamanca, «el contrato expiró el lunes».
Su futuro es ahora una incógnita, aunque las sensaciones que generan el Ayuntamiento y Gasteiz On no invitan al optimismo. La gerente de la asociación de comerciantes del centro, Esther Unceta, declinó ayer manifestarse públicamente. Pero de sus palabras se desprende que opina que el servicio, una buena idea en origen, no ha resultado viable.
La escasa respuesta de comerciantes y ciudadanos ha mantenido el servicio en una condición de precariedad. El gobierno municipal del PP lo impulsó a finales de 2005 con la idea de que Gasteiz On asumiera la responsabilidad a estas alturas. Con el cambio de Corporación municipal a la vista y el escepticismo de los dueños de las tiendas nada aventura que se reanude. Al menos no como ha funcionado hasta ahora.
«No tenemos ningún posicionamiento», indicó ayer Unceta a este periódico. «Sólo sabemos que ha dejado de funcionar y que los contratos se han extinguido. Y desconocemos si el servicio continuará o no en el futuro y, en el caso de que volviera, en qué términos lo haría».
Comerciantes
Gasteiz On aguarda a la constitución del nuevo Ayuntamiento surgido tras las elecciones del 27 de mayo. No puede comprometer a su interlocutor hasta ahora, el concejal Fernando Aránguiz, y desconoce quién será su sucesor. La postura socialista será clave en el tema, una vez conocida la oposición frontal a la existencia de los serenos por parte de PNV, EB y EA en la última legislatura.
Pilar Lozano, una de las vigilantes, insistió ayer en que el fracaso del servicio obedece a la «mala gestión» de la empresa. «Los comerciantes sí están interesados».