Los trabajadores de la fábrica de Caballito, situada en el polígono de Júndiz, fueron desalojados ayer de la fábrica durante hora y media como consecuencia de la fuga de un líquido tóxico de un camión de carga.
La alarma se desató hacia las once de la mañana, cuando varios empleados de la planta de producción detectaron un fuerte olor, que en principio fue atribuido a una fuga de gas. La dirección de la compañía ordenó entonces evacuar la fábrica y alertó a los servicios de emergencia, que se personaron en el lugar a los pocos minutos.
Tras las primeras pesquisas, los bomberos comprobaron que el olor procedía del interior de un camión que estaba siendo descargado en el muelle de la compañía. En concreto, la fuga tenía su origen en el fondo del vehículo, donde se apilaban varios bidones de acrilato de etilo, un líquido altamente tóxico.
Los bomberos tuvieron que usar sus equipos de respiración autónoma para vaciar el camión, labor que realizaron con sumo cuidado para evitar nuevas fugas, según informó un portavoz.
La compañía retomó su actividad a la hora y media, una vez que los servicios de emergencias certificaron que no existía peligro para la plantilla.
Le golpea para robarle
Por otro lado, el Departamento vasco de Interior informó ayer de la detención de un hombre de 20 años en Vitoria acusado de cometer un robo con violencia el día 8.
Al parecer, el detenido golpeó en la cara a un joven al que previamente había sustraído su teléfono móvil en la calle Monseñor Estenaga y le amenazó con una navaja. La Ertzaintza atribuye al arrestado, que será llevado ante el juez, la comisión de al menos otros nueve robos similares.