El alcalde Alfonso Alonso formalizó ayer la cesión a la ONCE -la Organización Nacional de Ciegos- de una parcela municipal de 2.000 metros cuadrados en Salburua para que traslade allí su sede social. Las instalaciones ubicadas desde hace 18 años en la céntrica calle San Prudencio se han quedado pequeñas para las necesidades actuales de los invidentes.
Los terrenos que cede el Ayuntamiento de forma gratuita están emplazados en el sector 8 de la nueva zona de expansión -en la Avenida de París-, junto al súper que abrirá Eroski y el solar reservado para la futura parroquia del barrio.
La ONCE podrá utilizar la parcela durante un plazo de 50 años aunque deberá devolverla al municipio si no acomete la construcción del nuevo edificio en cinco años o si en el futuro decidiera dejarlo por cualquier motivo. El valor catastral del solar asciende a cerca de 600.000 euros.
El edificio ahora situado en San Prudencio dispone sólo de 400 metros cuadrados y en Salburua podrán utilizarse 600 una vez contruido el nuevo inmueble. La falta de espacio ha obligado a la ONCE en los últimos años a tener que sacar fuera de su sede, a otros locales, diversas actividades lúdicas y formativas para sus asociados, 400 en la actualidad en Álava, según explicaron el delegado territorial en el País Vasco, Basilio San Gabriel, e Iratxe Tuvilla.