Miles y miles de personas, un número que la organización no se atrevió a concretar por culpa de la lluvia que destrozó las previsiones, vivieron ayer con intensidad la fiesta anual de las ikastolas de Álava, el Araba Euskaraz, que se celebró en la localidad de La Puebla de Arganzón, uno de los dos municipios burgaleses que conforman el enclave de Treviño. Un pueblo en expansión situado a unos 15 kilómetros de Vitoria con una gran población procedente de la capital alavesa.
Las persistentes y finas precipitaciones de la mañana deslucieron el arranque de la jornada y llevaron menos gente de la prevista al circuito de cuatro kilómetros preparado por la organización con un sinfín de propuestas para pasar una jornada muy entretenida. Sin embargo, el viento sur y un fuerte sol que asomaba entre nubes, animó a muchas personas a acudir por la tarde. «Se ha podido compensar la floja mañana. A causa del barro hemos tenido que anular los aparcamientos en las fincas de cultivo y eso nos ha trastocado el recuento», comentó Anjel Olalde, portavoz de la organización.
Olalde significó la reacción de los voluntarios, en su mayoría vecinos de La Puebla, que improvisaron hileras de aparcamientos en la antigua carretera N-1 sin que se llegara a colapsar el acto. Sólo en tren, por la mañana, se desplazaron 1.682 personas en las cuatro unidades fletadas por Renfe desde Vitoria, un número de asistentes menor de lo esperado. Se habían adecuado aparcamientos para 6.000 vehículos y 100 autobuses.
39 alumnos
La marcha se abrió sobre las diez de la mañana junto a la pequeña ikastola de la localidad abierta en 2003. Era el segundo año que se celebraba en este municipio el Araba Euskaraz. Un acto así en 2001 y el apoyo de las instituciones vascas permitieron abrir el centro público que cuenta con 39 alumnos y 5 profesores. Los estudiantes proceden también de Treviño y de localidades alavesas cercanas como Manzanos.
Asistieron representantes políticos, como la presidenta del Parlamento, Izaskun Bilbao; la portavoz del Gobierno vasco, Miren Azkarate, y miembros de todos los partidos políticos del arco parlamentario desde PNV a PSE-EE, PP, EA, EB, Aralar y ANV. También estuvieron los consejeros Joseba Azkarraga y Gonzalo Sáenz de Samaniego.
Un pequeño discurso de bienvenida y de reconocimiento al esfuerzo en favor de la lengua vasca fue el bautizo público, en castellano, del nuevo alcalde de la localidad, Roberto Ortiz de Urbina, perteneciente a una candidatura independiente a favor de la integración del enclave de Treviño en Álava. Los organizadores tuvieron un recuerdo especial para Alfredo Oraá, alcalde saliente, que ha sido uno de los impulsores de la ikastola.
El responsable de las ikastolas de Álava, Joseba Aguinagalde, explicó que el objetivo de la fiesta, además de recaudar fondos para pagar los créditos del centro, es «reivindicar que desde el euskera y la cultura vasca vamos a unir Treviño a Álava. Desde las ikastolas podemos dar pasos en favor de la integración».
De hecho, el recorrido del circuito estaba lleno de ikurriñas y banderas en favor de la integración y los carteles en castellano de la localidad fueron sustituidos por otros en los que se podía leer 'Argantzon', el nombre del pueblo en euskera. Fuerzas de la Guardia Civil vigilaron durante todo el día los accesos a la localidad.
La portavoz del Gobierno vasco, Miren Azkarate, resaltó el apoyo a la voluntad de las familias que habían decidido dar a sus hijos una educación en euskera en un ambiente muy castellano. «Hay que respetar la voluntad de la gente y acomodarse a los puntos de partida reales de la lengua y no forzar los ritmos del aprendizaje», agregó.
Homenaje a los pioneros
Precisamente, el homenaje a las once familias de La Puebla que hicieron posible la ikastola fue uno de los momentos más emotivos de la jornada. «Muy pocas familias hablan euskera aquí, pero cuando cerraron el colegio público por falta de niños nos empeñamos y ahora nos sentimos orgullosos de que nuestros hijos lo practiquen en la calle», manifestó Eulalia Salmón, la presidenta de la asociación de padres.
Además de las actividades novedosas como la práctica del remo por el río Zadorra en embarcaciones llamadas 'alas', la actuación del grupo Betagarri suscitó la presencia de un nutrido grupo de jóvenes, deseosos de conocer las nuevas canciones del grupo.