La oposición a la 'Y' ferroviaria vasca pasó ayer de la calle al salón de plenos del Ayuntamiento alavés de Legutiano. Un grupo de opositores entró al Consistorio con el propósito de boicotear la firma de actas previas de las expropiaciones que deben acometerse en este municipio. Allí se encontraban los representantes del Adif, el gestor de infraestructuras ferroviarias dependiente de Fomento, y los propietarios afectados. La novedad no radicó tanto en la presión de los manifestantes como en la sorprendente actitud del recién elegido alcalde. Pedro Julián Berriozabal, de EA, socio del PNV en el Gobierno vasco, se negó a firmar las actas y recalcó en voz alta que lo hacía porque «estoy en contra del tren de alta velocidad». Acto seguido, lanzó un «¿Gora Euskadi!» y abandonó el salón de plenos.
La actuación de Berriozabal no pasó desapercibida para los representantes del Adif, quienes aseguraron que el munícipe cambió de postura cuando el acto fue reventado por los miembros de la plataforma opositora 'AHT Gelditu'. Fuentes próximas al ministerio aclararon que a su llegada a Legutiano fueron correctamente recibidos por el alcalde y que incluso estuvieron «tomando un café». Sin embargo, cuando irrumpieron los alborotadores optó por salir del paso suspendiendo la firma. De esta forma, a los representantes del Ejecutivo central no les quedó más remedio que posponer el acto hasta un fecha aún sin determinar.
Tanto fuentes de Fomento como del Departamento de Transportes dejaron ayer muy claro que este tipo de oposición «no logrará paralizar las obras» -el único tramo en el que han empezado es el Arrazua-Legutiano-. De hecho, la firma de los alcaldes no es imprescindible para aprobar las expropiaciones, sino que es un mero formalismo -el papel del propio Berriozabal ayer era como «testigo» del acto-. Además, la calificación de la 'Y' como infraestructura de interés general faculta al Adif, propietario de los terrenos del trazado, a consumar todas las expropiaciones aunque no haya acuerdo con el propietario. En estos casos, los expedientes se tramitarán por vía de urgencia utilizando el justiprecio -se pagará precio de mercado-. Estas trabas administrativas sólo lograrían retrasar los trámites «varias semanas».
Oposición política
Pero además de la oposición en sí, también llamó la atención la afiliación política del alcalde. Y es que EA, como socio del tripartito vasco, siempre ha defendido, en grandes líneas, el tren de alta velocidad. Caso diferente es el de EB, tercera pata del Ejecutivo de Ibarretxe, donde sus divergencias sobre la 'Y' han sido calificadas como «una discrepancia pactada» con el PNV. Fuentes de EA restaron importancia a lo acontecido y evitaron hacer cualquier comentario.
Desde que se vislumbró una probable llegada de los simpatizantes de la izquierda abertzale a los ayuntamientos, la consejera de Transportes, Nuria López de Guereñu, ha reiterado que el proyecto «seguirá ejecutándose como hasta la fecha» y que primará el diálogo con los nuevos cargos locales, sean del color que sea. Tras conocer lo ocurrido ayer en Legutiano, fuentes de la consejería se limitaron a ratificar su apuesta por el proyecto y a mantener su calendario. Pese a que los opositores no tienen «resquicios legales» para parar las obras, es previsible que este escenario de rechazo institucional se repita en los pueblos gobernados por ANV, sobre todo en la populosa zona del Goierri guipuzcoano. Aquí, en Ezkio-Itsaso, se construirá la sexta estación de la 'Y'.