Feliz y nervioso, el político del PNV anunció que en los próximos días empezará «sin prisa pero sin pausa» las conversaciones con EA «para llegar a una mayor definición del programa de gobierno y de la conformación del Ejecutivo foral».
En esta primera intervención, Agirre eludió pronunciarse respecto a la actitud que mantendrá con EB, después de que el partido de Madrazo le haya negado el apoyo para dárselo al PSE. A la vista de su segunda intervención en el pleno, todo hace pensar que ignorará a Ezker Batua porque considera que la coalición de izquierdas «ha traicionado» el tripartito vasco, después de haber avalado con su firma su candidatura. El enfado de Agirre fue de tal calibre que no dudó en llamar «desertor» a José Miguel Fernández.
Gerenabarrena y Consistorio
Aunque PNV y PSE evitaron ayer pedirse apoyo mutuo para poder dar estabilidad a las dos principales instituciones de Álava -la Diputación y el Ayuntamiento-, todo hace pensar que están obligados a entenderse si quieren sacar adelante sus respectivas gestiones. Así, el presidente del Araba buru batzar -ABB-, Iñaki Gerenabarrena, ya apuntó ayer mismo esta posibilidad, antes incluso de que Agirre resultase elegido. «No tiene sentido que los socialistas voten al PP, nosotros les garantizamos estabilidad en el Ayuntamiento y ellos nos la facilitan aquí», comentó a EL CORREO.






