La rúbrica pendiente de varios acuerdos de expropiación con algunos propietarios de los terrenos afectados y el inicio de la campaña electoral, que impide la celebración de actos protocolarios de inauguración de obras, han trastocado los planes iniciales del Departamento de Nuria López de Guereñu. La consejera de Transportes ha asegurado a lo largo de los últimos meses que el arranque oficial de los trabajos en Guipúzcoa se llevaría a cabo «en el primer trimestre» del año, aunque desde su entorno se sugirió el mes de febrero como fecha para la 'primera piedra'. Ayer, su departamento incidió en que los trámites «van bien», y que el arranque oficial se llevará a cabo «tan pronto como sea posible».
En Vizcaya, donde los trabajos se dirigen de forma directa desde el Ministerio de Fomento -al igual que en Álava-, también se prevé iniciar la ejecución en breve, previsiblemente en marzo, aunque en este territorio los trámites previos están más avanzados. Mientras en Guipúzcoa sólo existe un tramo adjudicado -el de 2,8 kilómetros entre Ordizia e Itsasondo por el que comenzarán las obras-, en Vizcaya casi la totalidad de la línea ha sido encargada ya a empresas constructoras, que aguardan a que Fomento finalice las expropiaciones para poner en marcha las excavadoras. Lo mismo ocurre en Álava, donde se ubica el único tramo que está ya en fase de ejecución y donde no queda ningún segmento por licitar, a excepción del acceso a la capital.
En los próximos meses
El impulso del Gobierno vasco al desarrollo de la 'Y' en Guipúzcoa tiene dos frentes. De un lado, el Ejecutivo tiene intención de sacar a licitación en los próximos meses otros cuatro tramos de la red de alta velocidad. Así lo indicaron portavoces del Departamento de Transportes, que ha cumplimentado en los últimos días el trámite de notificación previa de concurso público al boletín oficial de la Unión Europea. La comunicación, obligada en las obras de importante cuantía económica, se refiere a tramos ubicados también en el Goierri guipuzcoano. Se trata del paso de la línea ferroviaria por Tolosa (un tramo de 3.825 metros de longitud y 71 millones de euros de coste previsto), Legorreta (3.525 metros y 66 millones) y Beasain, localidad donde los trabajos se subdividen en dos: el tramo Beasain Este, de 2.159 metros de longitud y 43 millones de euros y el Oeste, de 1.872 metros y 36,5 millones de euros de coste previsto. Como ha ocurrido en las licitaciones llevadas a cabo en Vizcaya y Álava, lo previsible es que los precios de partida se reduzcan entre un 10% y un 20% respecto al importe final de adjudicación.
Fuentes de Transportes indicaron que la licitación efectiva de los trabajos se producirá cuando sean aprobados por el Consejo de Gobierno del Ejecutivo vasco y se publiquen en el boletín oficial de la comunidad autónoma. Ello ocurrirá, según sus previsiones, de forma escalonada a lo largo de los próximos meses.
De otro lado, el Gobierno vasco continúa con la elaboración de los proyectos constructivos del resto del ramal guipuzcoano, que en total suma cerca de 90 kilómetros entre Bergara a Irún. En este sentido, acaba de anunciar el concurso público para la contratación de empresas que redacten el plan de obras de dos nuevos tramos, los correspondientes a Hernani-Astigarraga, que se licita por 3,4 millones de euros; y el Urnieta-Hernani, por 1,4 millones de euros. En ambos casos, el Gobierno vasco espera tener en sus manos los proyectos constructivos de los tramos un año después de la contratación.
Entre tanto, la oficina puesta en marcha por el Ejecutivo autónomo para atender a los particulares cuyos terrenos se ven afectados por la línea de alta velocidad (Lurranek) ha atendido hasta el pasado mes de enero a 320 personas, según difundió ayer. Se ha asesorado «de forma directa y personalizada» a 161 propietarios en Guipúzcoa, 111 en Álava y 48 en Vizcaya.






