Aliviado por poder entrenar con doce jugadores, Jota González no obvia las dificultades con las que se topará esta noche su equipo: «Es un partido muy complicado para nosotros. Jugamos contra un grande, que quiere despedirse bien de su afición, jugamos fuera y, además, no estamos en nuestro mejor momento ni físico ni deportivo». Pero el técnico advierte de que «siempre hay que intentar dar la cara», aunque sabe que el Palau es «el sitio menos propicio para conseguir nuestra primera victoria fuera de casa».
Del Barcelona tiene poco que decir. Es un «grande», «ha hecho una gran temporada, pero se ha encontrado con un Ciudad Real inmenso». «Realmente hay pocos títulos en juego para todos los equipos aspirantes. Ciudad Real, Barça, Ademar, Portland...», se explica.
El botín del equipo manchego ha sido «extraordinario» y su éxito se ha fundamentado en «mucha entrega y ambición». «Creo que ha hecho un gran balonmano, sobre todo en defensa», opina el vallisoletano.
Sin 'pan'
El alma de este Barcelona se llama Manolo Cadenas, catedrático de Asobal. Su alumbramiento como culé no ha venido acompañado por ningún trofeo debajo del brazo y admite que «hay que sacar consecuencias de cara a la próxima temporada». «Había grandes esperanzas en el partido de Ciudad Real -donde el Barcelona perdió la liga-; demostramos quererlo ganar, pero no pudo ser», lamenta.
Sin obviar los títulos, casi siempre garantías de continuidad en cualquier club, Cadenas destaca que «el equipo ha respondido, estoy contento con mis jugadores porque han disputado todos los títulos. Hay bases sentadas para el futuro».
Reconoce también que los del Quijote Arena han hecho «una temporada redonda» y hace hincapié en el «mérito de remontar al Kiel en su casa, con las ausencias que tenían» en la vuelta de la final de la Copa de Europa. «Para ellos siempre será especial esa victoria», asegura.
Respecto a su última actuación, programada para esta noche, el técnico afirma que «esto es balonmano y aunque no nos juguemos nada ninguno de los dos equipos, queremos dar una alegría a nuestra afición». «Es evidente que hubiésemos preferido que tuviese más trascendencia...», añade.