Con su entrada en la presidencia del Pamesa el pasado año se terminó el sistema de promoción interna que hizo suyo Juan Roig en el imperio Mercadona y que quiso instaurar en el club taronja. Con una piel casi impermeable tras una década de continuas turbulencias como hombre fuerte en el Valencia, Manuel Llorente dirige con mano férrea los destinos de un club que ayudó a fundar antes de meterse de lleno en la vorágine del mundo balompédico. En el territorio de la canasta, se confiesa aún un aprendiz, pero tiene claro de quién tomar apuntes. «El TAU es un modelo a seguir por nosotros».
-¿Que opinión le merece su rival en cuartos?
-El TAU es un club en el que siempre me he fijado mucho, es un modelo a seguir por nosotros. Tengo un gran respeto por Josean Querejeta y siempre tomamos nota de cómo funciona su club. Al fin y al cabo, siempre tienes que intentar fijarte en el líder. No sabría decir una cosa en concreto, pero veo el espíritu de lucha y la intensidad de juego que pone el TAU y creo que eso es algo que se ha conseguido con el trabajo de año tras año. Es un espíritu que no puedes tocar pero que sientes que está ahí, una filosofía de club muy buena.
-¿Se 'fía' de las lesiones del TAU?
-No. Tiene una gran plantilla y una gran organización. Dispone de jugadores tan importantes que, si no está uno, otro puede hacerlo incluso mejor que el que falta. Preferimos pensar sólo en nosotros. Ahora estamos a un buen nivel, aunque tampoco olvidamos el baño que nos dio el TAU en el último partido.
-Este año, el Pamesa ha caído en los momentos claves. Se quedó en cuartos tanto en la Copa como en la 'Final a Ocho' de la Copa ULEB. ¿Qué lectura extrae de ese dato?
-Cuando comenzamos la temporada nos fijamos los objetivos de llegar a la Copa, a la 'Final a Ocho' de Turín y a los 'play off' de la ACB. Sí es cierto que donde más sentimos la derrota fue en Turín, porque el equipo llegó en unas condiciones muy diferentes en comparación con la Copa del Rey, donde estábamos muy mermados físicamente debido a las lesiones.
-Cerraron la fase regular con un triunfo ante el Joventut, su bestia negra en Vitoria y en Turín. ¿Todo es poco para acumular buenas sensaciones?
-Sí. El otro día ante el Joventut se demostró que, si tienes ganas y pones todo tu empeño en hacer algo bien, hay resultados. Después de perder ante ellos en la Copa y en la 'Final a Ocho', no queríamos que nos tocara otra vez en el 'play off'. Si hubiéramos perdido, teniendo en cuenta que ganaron el iurbentia y el Girona, nos hubiéramos tenido que medir otra vez con ellos.
-¿El nuevo formato de 'play off' les favorece?
-Cualquier equipo, tiene el nivel que tiene juegue a tres o a cinco partidos. Si es a cinco, quizás el favorito se relaja más en los primeros partidos. Al final, a tres encuentros se pone una marcha más y ya está.
-En lo deportivo, ¿asumir la cesión de Barac les está saliendo rentable?
-Barac es un jugador que empezó muy bien, tiene un potencial muy grande y es un chico sensacional. Cuando llegó, a nosotros nos ayudó mucho. Espero que en estos 'play off', Stanko quiera reivindicar su vuelta al TAU y haga un buen papel. Ahora, tiene la oportunidad de jugar ante su público, ante los directivos del TAU y ante sus futuros compañeros para reivindicar su puesto. Es un momento que tiene que aprovechar.
De Mestalla a la 'Fonteta'
-Usted siempre ha sido conocido como un hombre de fútbol. ¿Cuáles son su raíces baloncestísticas?
-Estuve con Juan y Fernando Roig cuando se fundó el Pamesa. Desde 1986 he seguido el baloncesto. Sí que hubo diez años cuando fui consejero delegado del Valencia en los que desconecté por completo y sólo iba a la 'Fonteta' como espectador. Entonces, muchos me decían que yo sólo sabía de baloncesto y no de fútbol. Ahora dicen lo contrario. Al final, lo que debemos saber los directivos es aplicar el sentido común y hacer que los demás trabajen a gusto para que tomen las decisiones correctas.
-Al tomar el cargo se declaró aprendiz en el baloncesto. ¿En qué curso está ahora?
-En Primaria (risas). Me noto con más desconocimiento. En el fútbol llega un momento que conoces ese mundo a la perfección de estar siempre metido en él. Ahora, estoy conociendo el baloncesto y sigo aprendiendo. La clave es tener buenos colaboradores.
-Muchos pensarán que esto es un juego de niños para usted después de lidiar en el Valencia con casos como la marcha de Rafa Benítez, las ventas de Mendieta o Claudio López, por no hablar de su intento de fichar a Mané.
-Es cierto que lo intenté pero Gonzalo Antón lo retuvo (risas). En serio, guardo un gran recuerdo de Gonzalo y siempre tuvimos una magnífica relación profesional y de amistad. Lo que sí que es cierto es que hay mucha menor presión en esta parcela. El fútbol mueve muchas pasiones, el baloncesto también pero quizás tiene menos trascendencia. Además, no es el producto principal de muchas empresas mediáticas, cosa que sí pasa con el fútbol. En el Pamesa luchamos por intentar ganar más páginas en los periódicos, tener más minutos en las radios y en las televisiones o llenar el pabellón.
-Al menos, si algo tenía claro es que el Pamesa precisa estabilidad. Katsikaris ha sido renovado y Johnny Rogers continuará al frente de la secretaría técnica.
-Debemos tener un buen entrenador y una buena secretaría deportiva y construir codo con codo junto a ellos. Mi método de trabajo es generar confianza en la gente que está a mi lado para también exigirles mucho. Con Katsikaris no dudé en prorrogar su contrato cuando vi el empeño y la fuerza con que hacía su trabajo.
c.p.arrilucea@diario-elcorreo.com