El rechazo de los sindicatos de transportistas autónomos a la oferta de la Administración vasca para acabar con el cártel que existe en la contratación de cargas en el Puerto de Bilbao, fue contestado ayer por representantes de las compañías que operan en estas instalaciones. Miguel Agirre, presidente de la Asociación de Empresas Consignatarias y Estibadoras, y Juan Antonio Mendizabal, representante de dos de las cuatro firmas de transporte que trabajan en el puerto, criticaron el rechazo e instaron a los sindicatos Sintrabi y Egas a culminar las negociaciones, encontrar un acuerdo y facilitar la apertura de ese mercado a la libre competencia.
Como ya es conocido, el Gobierno vasco, la Diputación de Vizcaya y el propio Puerto de Bilbao ofertaron recientemente a los transportistas un sistema de ayudas para terminar con las denominadas 'licencias ilegales', que impiden el libre acceso de camiones a los muelles vizcaínos. En síntesis, esa oferta animaba a los autónomos a integrarse en empresas e incluso a formar sus propias sociedades mercantiles, para generar economías de escala y poder competir. A cambio de renunciar a controlar ese mercado, las instituciones les ofrecían una compensación económica de 25.000 euros. Los dos sindicatos que representan a los camioneros rechazaron de plano esta oferta y admitieron que no están dispuestos a desmontar el sistema actual que ellos mismos controlan.
Respaldo
Agirre y Mendizabal desvelaron que los propios transportistas, al margen de sus sindicatos, ya han comenzado a prepararse para la liberalización de la actividad. Así, aseguraron que de los 600 camioneros que atienden el transporte de contenedores, unos 200 pertenecientes a la empresa Bilbao Truck ya han respaldado la firma de un contrato directo con las firmas que tiene, aseguraron, varios elementos fundamentales: la negociación de tarifas se hará a partir de ahora entre empresas y transportistas, sin participación de los sindicatos; se garantiza a cada uno de ellos unos ingresos mínimos de 30.000 euros netos al semestre y, por último, aceptan respetar la libre competencia. En una de las claúsulas del contrato, empresas y transportistas se comprometen a no desarrollar actividades «que sean restrictivas o contrarias a la libre competencia, en todo cuanto tenga que ver con la prestación del servicio o fijación de las condiciones de contratación».
Los representantes empresariales aseguraron que en las próximas semanas se sumarán otros camioneros -los que operan con la firma Transbidenor-, lo que permitirá que antes del verano el 60% de los autónomos se hayan adherido a un contrato en el que se comprometen a respetar la libertad de mercado.
Por otra parte, anunciaron que trabajan en la creación de una bolsa de transportistas que permitiría incorporar más camiones al Puerto de Bilbao en los momentos de mayor actividad. También aseguraron que en la actualidad no existe un exceso de oferta y que, por lo tanto, no es preciso acometer, a corto y medio plazo, un recorte en el número de camiones que dan servicio a estos muelles.